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Brasil anticipa recorte de gastos después de la asunción de Dilma

El ministro de Hacienda, dijo que con las restricciones presupuestarias, se pretenden generar ahorros públicos y abrir espacio para la reducción de tasas.

07 de diciembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, EFE y Télam
Brasil anticipa recorte de gastos después de la asunción de Dilma

Brasilia. El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, anunció ayer un recorte general en el gasto público cuando asuma el nuevo gobierno que encabezará Dilma Rousseff, el 1° de enero de 2011. Mantega, quien continuará en el cargo con la presidencia de Rousseff, indicó que las únicas excepciones a la reducción de gastos serán algunas áreas prioritarias como el programa social que otorga subsidios a familias pobres que envían a sus hijos al colegio (el plan Bolsa Familia).La posibilidad de que Brasil "enfríe" su economía morigerando su consumo interno y devalúe su moneda para dar más competitividad externa a sus industrias es vista con preocupación desde Argentina en general y desde Córdoba en particular. Buena parte del motor de la industria local en los últimos dos años estuvo dado, por ejemplo, por la alta demanda de autos en Brasil. Si su consumo se desacelera, se supone que eso tendrá un impacto en las ventas argentinas. Y si las empresas brasileñas se tornan más competitivas, habrá más competencia en el mercado argentino por parte de las firmas de ese país.Los planes de Brasil de recortar el gasto fiscal en los próximos meses deberían "abrir espacio" para que baje la tasa de interés, dijo ayer Mantega."Comenzando en 2011, vamos a reducir los gastos corrientes. El Estado realizará recortes, reducirá subsidios e impedirá la creación de nuevos gastos", sostuvo el ministro ante una conferencia de líderes empresariales en Río de Janeiro."Con la reducción en el gasto, vamos a generar ahorros públicos y abrir espacio para la reducción de las tasas. Con menores tasas, se estimulará el sector privado. Estás cambiando política fiscal por política monetaria (como un estímulo)", declaró Mantega."Pretendemos hacer un ajuste reduciendo parte de los gastos existentes e impidiendo el surgimiento de nuevos gastos", dijo Mantega a periodistas. Incluso admitió la postergación del inicio de algunas obras de infraestructura previstas en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), iniciativa prioritaria en el gobierno actual que se mantuvo intacto aun en los momentos de mayor austeridad. El ministro aseguró que, incluso con las reducciones presupuestarias, el gobierno de Rousseff tendrá un margen de gastos superior al de 2003 cuando Luiz Inácio Lula da Silva inició su primer mandato.Mantega sorprendió a los mercados financieros al anunciar a fines del mes pasado que Brasil aplicaría recortes de gastos de al menos 20 mil millones de reales (11.700 millones de dólares) después de que Rousseff asuma el 1° de enero.El presupuesto del sector público de 2010 es de 520 mil millones de reales (306 mil millones de dólares) sin contar recursos del programa de jubilaciones.Mantega indicó que el gobierno intentaría impedir que el Congreso apruebe iniciativas que aumentarían el gasto público a contramano del esfuerzo de austeridad. Citó una propuesta de enmienda constitucional que aumentaría el salario mínimo de policías y bomberos, el reajuste salarial para funcionarios judiciales que piden 56 por ciento de incremento, y el límite a la suba del salario mínimo.Mantega consideró que las reducciones de gastos crearía las condiciones para una futura reducción en la tasa referencial de intereses Selic, hoy en 10,75% por año.