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Boda en el "reino de la felicidad"

El rey de Bután se casó con una plebeya 11 años más joven que él.

19 de octubre de 2011 a las 12:01 a. m.
Georgina Higueras (El País, de Madrid)
Boda en el "reino de la felicidad"
Colorida ceremonia. En Thimphu, monarcas y pueblo se mezclaron (AP).

Madrid. Algunos de los 708 mil habitantes del "reino de la felicidad", como se conoce a Bután, lloraron al saber que su Rey Dragón, Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, se casaba con una plebeya, lo que acerca aún más a los mortales a su amado monarca. Afortunadamente, han recuperado la alegría durante los tres días de festejos. Wangchuk, de 31 años, lleva casi tres gobernando el destino de este país de 38.394 kilómetros cuadrados, enclavado entre China e India, en plena cordillera del Himalaya. Sus súbditos lo adoran y algunos temen que la elección de Jetsun Pema, una chica de 20 años que estudia en el Reino Unido, pueda socavar la dinastía de los dragones, ya "muy modernizada".El joven Jigme Khesar realizó sus primeros estudios en Bután y en India, luego en Estados Unidos y finalmente se licenció por la Universidad de Oxford (Reino Unido) en ciencias políticas. A su vuelta al país, lo esperaba el trono. Primogénito del cuarto Rey Dragón, su padre, Jigme Singye Wangchuk, consideró que en el siglo 21 no tenían cabida las monarquías absolutas y en 2005 anunció su decisión de abdicar al año siguiente en favor de su hijo y la puesta en marcha de un proceso de democratización. "Aunque en términos de gobierno ahora somos una democracia, no existe ninguna persona electa que goce del respeto, la confianza y la reverencia de nuestro rey", declaró el primer ministro Jigme Thinley a finales de 2008. Para entonces ya había sido elegido el primer Parlamento del país y, cuatro meses más tarde, el Rey Dragón había rubricado la Constitución. Hasta su coronación en noviembre de 2008, Wangchuk fue instruido por su padre en las tareas del Estado, recorrió el país para conocer a su pueblo y representó a Bután en numerosos viajes al extranjero.De religión budista lamaísta, este reino tiene la peculiaridad de medir un índice de felicidad interior bruta (FIB), que calcula cuán felices son los ciudadanos, en lugar de referirlo al PIB, que está ligado al valor de la economía nacional.Nacido de la princesa Ashi Tshering Yangdon, tercera esposa de su padre –el rey se había casado con cuatro hermanas–, Jigme Khesar tiene una hermana y un hermano menores, además de cuatro hermanastras y tres hermanastros. Todos ellos son herederos en distinto grado de una dinastía que fue creada por el imperio británico en 1907 para dar cierta autonomía a este territorio, y que ha sabido conectar muy bien con su pueblo. Luego de la boda, Bután se prepara ahora para medir su nuevo FIB. Hasta ahora sólo se ha cuantificado el de 2008, en el que un 97 por ciento de los butaneses se declararon "felices o muy felices".