Berlusconi será interrogado por sus fiestas privadas
Fue convocado en el marco de una causa por los chantajes que le habría realizado un empresario.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, será interrogado como testigo por el fiscal de Nápoles por un caso relacionado con sus fiestas frecuentadas por chicas en sus residencias de Roma y Cerdeña y por las que supuestamente fue chantajeado por el empresario Giampaolo Tarantini.Berlusconi será interrogado el próximo martes en el Palacio Chigi, sede de la presidencia del Gobierno, por el fiscal jefe de Nápoles, Giovandomenico Lepore, informan hoy los medios italianos.Se trata de la investigación que conduce la Fiscalía de Nápoles por una supuesta extorsión al primer ministro italiano por parte del empresario Tarantini con motivo de sus fiestas privadas con chicas, algunas de ellas prostitutas. Esta investigación ha llevado al arresto de Tarantini y de su esposa.Negativas. Tarantini, que fue interrogado el pasado día 3 por los fiscales de Nápoles que siguen el caso, rechazó las acusaciones y reiteró que el mandatario desconocía a qué se dedicaban las jóvenes.El detenido presentó un escrito de defensa en el que aseguraba que los 500.000 euros que recibió del jefe del Gobierno eran un préstamo, mientras que la renta mensual de 20.000 euros que percibió hasta el pasado julio eran donaciones "espontáneas".En el documento presentado Tarantini explicó que había pedido 500.000 euros a Berlusconi para iniciar un negocio, mientras que la renta mensual era para satisfacer sus "exigencias de vida", ya que tiene a su cargo a un gran número de personas.Dinero para "convencer". El empresario refirió también que los encuentros con Berlusconi se concertaron a través del editor Walter Lavitola, sobre quien también pesa una orden de arresto por supuesta extorsión al primer ministro, aunque todavía no ha sido encarcelado por encontrarse fuera de Italia.La versión ofrecida por Tarantini rechaza las hipótesis de los fiscales de Nápoles, que sostienen que los 500.000 euros pudieron servir para "convencer" al empresario para que pactara la condena en un caso en el que estaba imputado y evitar así que salieran a la luz escuchas telefónicas con detalles comprometedores sobre las fiestas de Berlusconi en un juicio oral.Según esta versión, los otros ingresos, de carácter mensual, servían supuestamente para que Tarantini mantuviera la misma versión de que el mandatario no sabía que algunas de las jóvenes que acudían a sus fiestas eran prostitutas, como había asegurado Berlusconi después de que estallara el escándalo sobre sus reuniones privadas.

