Berlusconi: No voy a huir ni voy a dimitir
El primer ministro denunció que los fiscales lo espiaron. Acusó a su ex aliado político de formar parte de un proyecto subversivo.
Roma. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró ayer que no huirá ni renunciará por el escándalo sexual en el que se ve envuelto, denunció que la fiscalía de Milán lo espió y acusó a su ex aliado político de formar parte de un "proyecto subversivo" en su contra. "Reaccioné ante una agresión y no huiré ni dimitiré", afirmó Berlusconi en una intervención telefónica, en directo, en un congreso de su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), en Milán. Calificó la situación de "grave y paradójica".El dirigente conservador, de 74 años, es investigado por la fiscalía de Milán por concusión y por incitación a la prostitución de menores en el llamado caso Ruby, la marroquí con la que habría mantenido relaciones sexuales cuando ella era menor de edad.Ante los militantes del PDL de Milán, Berlusconi acusó a los fiscales milaneses de haberlo espiado y se preguntó "si es normal en una normal democracia" que el presidente del gobierno sea sometido a escuchas telefónicas "que no fueron hechas tras una noticia de delito, sino para construir una noticia de delito".Atacó también a su ex aliado y actual presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, al que acusó de participar en un "proyecto subversivo" para acabar con su carrera."Pero el proyecto subversivo falló y en ese punto se puso en macha esta operación judicial", agregó Berlusconi.Fini contestó que no quiere ensañarse con Berlusconi, pero que "el buen nombre de Italia desde hace varios meses es sometido a duras críticas por los comportamientos de quien la representa".Dijo también que Berlusconi "no puede estar por encima de las leyes" y agregó que la presunción de inocencia "no puede confundirse con la presunción de impunidad".La oposición pidió de nuevo su dimisión. El líder del Partido Demócrata, Pierluigi Bersani, indicó que lo mejor es convocar a elecciones generales anticipadas. Y el ex dirigente de ese partido, Walter Veltroni, le pidió que "de una vez por todas piense en el país, que está herido". Lo critican, pero lo votan. Desde las filas del gobierno, el ministro de Justicia, Angelino Alfano, acusó a la izquierda de hipócrita y la titular de Educación, María Stella Gelmini, aseguró que el caso Ruby "se traducirá en consensos" y favorecerá a Berlusconi. Al respecto, el diario Corriere della Sera publicó ayer un sondeo de la firma Ipsos que refleja que el 70 por ciento de los italianos censura el comportamiento de Berlusconi y no lo considera víctima de una persecución judicial. Pero ese mismo porcentaje no cree que haya que castigarlo en las urnas.El escándalo Ruby, precisa el matutino, no repercutió en el electorado, "dispuesto a seguir apoyándolo en las urnas". Ello se debe, según el profesor Paolo Natale, de Ipsos, a la "falta de una alternativa creíble".En la polémica entró también la hija mayor de Berlusconi, Marina, quien consideró una persecución contra su padre las investigaciones de la fiscalía de Milán y afirmó que le produce horror que el escritor Roberto Saviano haya expresado su apoyo a los fiscales milaneses. "Nunca le cobré". Mientras tanto, los diarios italianos continuaron con la publicación de entrevistas con las prostitutas de lujo que acudieron a las fiestas de Berlusconi en su villa de Milán. Entre estas últimas se encuentra Marysthelle García Polanco, una dominicana de 25 años que participó en el programa televisivo Colorado cafe , de un canal de Berlusconi, y que en declaraciones al periódico Repubblica afirmó que mantuvo relaciones sexuales con el primer ministro, pero que nunca le cobró."Jamás me pagó (por las relaciones). Sí me ayudó en algunas necesidades, como las visitas médicas a mi hija de 5 años y también a encontrar un trabajo en televisión", aseguró la dominicana, quien considera que el primer ministro es un hombre "elegante, generoso y brillante".

