Berlusconi no declaró ante la Justicia
El primer ministro italiano no compareció por un juicio de corrupción al alegar que debía reunirse con su gabinete por la crisis desatada en Libia.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusoni, no compareció hoy ante los tribunales italianos por un juicio de corrupción al alegar que debía reunirse con su gabinete por la crisis desatada en Libia.
Berlusconi se había mostrado dispuesto a comparecer en el caso por corrupción implicado con su ex abogado, el británico David Mills, que quedó interrumplido el año pasado después de que el primer ministro lograra sacar adelante una ley que le otorgaba la práctica inmunidad jurídica.
Sin embargo, su abogado, Niccolo Ghedini, entregó hoy una carta a los magistrados en los que explicaba la ausencia de Berlusconi y el deseo del premier de celebrase la comparecencia, informó la agencia de noticias DPA.
Asimismo, la participación de Italia en la campaña contra las fuerzas militares del líder libio, Muammar Kaddafi, desvió la atención de los problemas legales de Berlusconi, presentes en la vida política del país durante los últimos meses.
El premier, de 74 años, se enfrenta actualmente a cuatro procesos. El 6 de abril comienza el juicio por el denominado "caso Ruby", en el que Berlusconi está acusado de haber pagado a bailarina marroquí de entonces 17 años.
Los juicios llevan en suspenso desde hace un año debido a una ley que permite que el primer ministro alegue que sus tareas de presidencia del Gobierno no le dejan suficiente tiempo para preparar su defensa.
En el proceso iniciado hoy, Berlusconi está acusado de pagar 425 mil euros a su ex abogado David Mills en 1997 para que ofreciese pruebas falsas sobre sus intereses empresariales, siguiendo a otro proceso judicial abierto el mes pasado por fraude fiscal.
Mills fue sentenciado a cuatro años y medio de prisión por aceptar el soborno, aunque un tribunal superior archivó el caso debido a que, según las leyes italianas, el caso había prescrito.
Berlusconi siempre negó haber realizado algo ilegal en cualquiera de los casos y acusó a los jueces de calumniarle por motivaciones políticas con el objetivo de hundirle, aunque ha prometido controlar lo que considera excesos judiciales.

