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Benedicto cumple cinco años como Papa

Joseph Ratzinger fue elegido el 19 de abril de 2005 para llenar el vacío que dejó la muerte de Juan Pablo II.

18 de abril de 2010 a las 12:03 a. m.
Agencias AP y EFE
Benedicto cumple cinco años como Papa

Ciudad del Vaticano. Poco después de ser elegido Papa, Benedicto XVI viajó a Alemania para cumplir su compromiso de asistir a un festival eclesiástico juvenil. A su llegada, el viento le voló el casquete. El mismo día, otra ráfaga derribó una cruz en la proa de un barco en el que recorría el Rin, rompiéndole un brazo.

Se puede decir que fue un inicio poco alentador de su papado.

Benedicto, considerado un "Papa interino" llamado a encabezar una transición después de casi tres décadas de pontificado del carismático Juan Pablo II, celebra mañana el quinto aniversario de su elección, el 19 de abril del 2005, sumido en la crisis más grande que enfrenta la Iglesia en mucho tiempo, a raíz del escándalo de abusos sexuales por parte de sacerdotes, que sigue a otras controversias en torno de las relaciones con el Islam y con el pueblo judío. El primer Papa alemán de la era moderna tomó las riendas de la Iglesia católica luego de 24 años en las altas esferas del poder, tratando de hacer que los 1.100 millones de católicos sigan más de cerca los dictámenes de la Iglesia.

Durante sus cinco años al frente del Vaticano abrió las puertas a los tradicionalistas anglicanos, levantó las excomuniones e inició una negociación con los seguidores del fallecido arzobispo francés Marcel Lefebvre y tejió nuevos lazos con las iglesias ortodoxas.

Pero esta media década al frente de la Iglesia ha estado marcada por las polémicas. Desde un discurso de 2006 en el que irritó a los musulmanes al dar a entender que Mahoma promovía la violencia, la gestión de Benedicto ha estado marcada por tropiezos de todo tipo.

De lo que todos hablan. Benedicto, quien cumplió 83 años el viernes, ve comprometido su legado por su desempeño como obispo y como cardenal, pues hay quienes sospechan que trató de desalentar las investigaciones de denuncias de pedofilia cuando dirigía la Congregación de la Doctrina de la Fe, el organismo del Vaticano que se encarga de la disciplina y la ortodoxia de la Iglesia.

Irónicamente, el escándalo por los abusos lo hereda de su predecesor, Juan Pablo.

El Papa polaco es acusado de haber hecho la vista gorda al surgir las primeras denuncias y de presidir un sistema en el que los curas pedófilos pudieron seguir ejerciendo o fueron transferidos a otros países.

Benedicto asumió una postura más dura apenas fue elegido, e incluso impidió seguir ejerciendo al clérigo mejicano Marcial Maciel, un protegido de Juan Pablo, que había sido acusado de pedofilia.

Falta de comunicación. Muchos de los problemas de Benedicto son atribuidos a fallas de comunicación, que responden tal vez al hecho de que se manejó siempre en círculos académicos y tuvo poco contacto con feligreses y la prensa.

Giovanni María Vian, director del diario oficial del Vaticano, L\'Osservatore Romano , admite que Benedicto tal vez no se maneje bien en el ámbito de las relaciones públicas, pero niega que esté aislado.

"Dicen que está solo, que el Vaticano es un nido de víboras", expresó. "Es obvio que hay distintas sensibilidades. Pero la curia está con el Papa. No hay siervos infieles", agregó Vian.

Traspiés. El primer traspié serio del papado de Benedicto se produjo durante una visita a su Baviera natal en setiembre de 2006, cuando habló ante sus viejos discípulos de la Universidad de Regensburg.

En esa ocasión atribuyó a un emperador bizantino haber dicho: "Muéstrenme qué hizo Mahoma que fuese novedoso y verán que hizo cosas perversas e inhumanas, como ordenar difundir su fe por la fuerza".

Por más que Benedicto explicó que estaba tratando de hallar principios comunes para promover un diálogo, los musulmanes se mostraron escandalizados y el pontífice tuvo que retractarse.

Benedicto realizó varios gestos hacia los sectores más tradicionalistas y conservadores de la Iglesia, lo que le generó más críticas. Como cuando permitió un mayor uso del latín en las misas e irritó a los judíos por revivir una oración en la que se promueve su conversión.

Más tarde, en su empeño por poner fin a un cisma, levantó la excomunión de cuatro obispos ultraconservadores, incluido Richard Williamson, quien niega el Holocausto. Benedicto tuvo que exigirle que se retractara públicamente, condenar el Holocausto y afirmar que "la minimización de este terrible crimen es intolerable y totalmente inaceptable".

No fueron las únicas controversias con los judíos. A fines de 2009 volvieron a criticarlo por declarar "venerable", primer paso a la santidad, a Pío XII, al que acusan de haber callado ante el Holocausto.

En marzo de 2009, durante su primer viaje a África, afirmó que el sida "no se combate sólo con dinero, ni con la distribución de preservativos, que, al contrario, aumentan el problema". Otra vez, la polémica estaba servida.