Balacera letal en el corazón de Washington
Un exreservista de la Armada abrió fuego contra personal de una sede naval por razones aún poco claras. El tiroteo dejó 13 muertos.
Washington. Un exreservista de la Armada perpetró en la mañana de ayer un ataque en el Astillero Naval de Washington, acribillando a oficinistas en la cafetería y un pasillo de la instalación militar, que con fuerte custodia se ubica en el corazón de la capital estadounidense. Trece personas murieron en el incidente, incluido el agresor.
Autoridades dijeron luego que buscaban a un posible segundo tirador que vestiría uniforme militar. Investigadores dijeron al caer la tarde que no habían descubierto un motivo para el ataque, que se produjo en plena capital, a menos de seis kilómetros de la Casa Blanca y aún más cerca del Capitolio.
En cuanto a si se trató de un ataque terrorista, el alcalde Vincent Gray afirmó: “No tenemos motivos para creerlo a esta altura”. Pero añadió que no se ha descartado esa posibilidad.
El presidente Barack Obama, en tanto, calificó el hecho de “acto cobarde”. Dijo que las víctimas eran “estadounidenses valientes” y prometió que “a quienes perpetraron este acto cobarde se les hará responsables”. La Casa Blanca pospuso un evento con artistas y músicos latinos previsto para anoche y dispuso cuatro días de duelo.
En el Congreso, el jefe de la bancada mayoritaria en el Senado, el demócrata por Nevada Harry Reid, anunció la suspensión de sesiones hasta hoy.
El de ayer fue el tiroteo más mortífero contra instalaciones militares en Estados Unidos desde que el mayor Nidal Hasan mató a 13 personas e hirió a otras 30 en 2009 en Fort Hood, Texas. Hasan fue condenado a muerte el mes pasado.
El FBI, encargado de la investigación, identificó al tirador abatido ayer como Aaron Alexis, neoyorquino de 34 años, que murió tras tirotearse con la policía. Un agente federal dijo que Alexis entró al complejo naval con un documento ajeno, pero no estaba claro si el dueño de la identificación era cómplice o se la robaron.
Alexis se retiró de la armada, por razones que no estaban claras, el 31 de enero de 2011. Hasta entonces, trabajaba en un escuadrón de apoyo logístico de la flota en Fort Worth, Texas. La armada dijo que tenía domicilio oficial en Nueva York.
La zona atacada, conocida como Edificio 197, es parte de la sede del Comando de Sistemas Navales, que construye, adquiere y mantiene barcos y submarinos de la marina del país y sus sistemas de combate. Unas tres mil personas trabajan en la sede, muchas de ellas civiles.
Testigos dijeron que un tirador abrió fuego desde una terraza en el cuarto piso hacia quienes se encontraban en la cafetería en planta baja. Otros dijeron que un tirador les disparó en un pasillo del tercer piso.
A mediodía, la policía dijo que buscaba a dos hombres que habrían participado del ataque, uno de los cuales portaba pistola y vestía uniforme color caqui y boina; el otro, provisto de arma de fuego larga y uniforme verde oliva. Horas después, la policía tuiteó que el de uniforme caqui no estaba implicado.
Aaron Alexis, un perfil cargado de matices y con antecedentes
Héroe. Aaron Alexis (foto), el presunto autor de la masacre cometida ayer en el Navy Yard de Washington, era un veterano condecorado de la marina de 34 años, reciente budista y, según su padre, había ayudado a rescatar sobrevivientes después del atentado contra las Torres Gemelas en 2001. Alexis, abatido por las fuerzas de seguridad que respondieron al tiroteo en la base naval de Washington, que dejó 13 muertos, había nacido en el barrio neoyorquino de Queens. el joven afroamericano fue condecorado con las medallas "Global War on Terrorism Service" y la "National Defense Service" al mérito, aunque no explicitó en qué momento ni por qué servicios recibió los galardones.
Seguridad vulnerada
Movilizados. La policía y los agentes federales de varios organismos de seguridad respondieron al ataque. Las ambulancias quedaron estacionadas afuera, las calles aledañas fueron cerradas y los vuelos del aeropuerto Reagan fueron suspendidos de manera temporal por razones de seguridad.
Estructura gigantesca. El Comando de Sistemas Navales es el mayor de los cinco que tiene la armada estadounidense y acapara un cuarto del presupuesto naval. Sólo el personal de seguridad está autorizado a portar armas en el complejo, pero eso incluye a los agentes de seguridad, contratistas civiles y miembros del Servicio Naval de Investigaciones Criminales.

