Bahrein quiere sofocar protestas con ayuda externa
Tropas de Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico entraron al reino para apoyar al rey sunita ante marchas de grupos chiítas, que denuncian "ocupación".
Manama (Bahrein). Una fuerza militar de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y de otras naciones del Golfo Pérsico ingresó ayer a territorio de Bahrein para apoyar al gobierno sunita, ante las crecientes protestas encabezadas por los chiítas, que buscan romper con el férreo control que la monarquía ejerce sobre el pequeño pero estratégico país. Los principales grupos de oposición en Bahrein condenaron de inmediato la entrada de las fuerzas como una "ocupación" que puso al pequeño reino del Golfo Pérsico en peligro de caer en un estado de guerra.Se trata de la primera operación militar transfronteriza para tratar de acabar con los levantamientos desde que comenzaron las rebeliones en el mundo árabe en el mes de diciembre, y pone de relieve la inquietud de los líderes del Golfo Pérsico sobre su propia situación, así como el temor de que la inestabilidad pueda abrirle camino a la influencia de Irán.Las protestas en Bahrein comenzaron a crecer el fin de semana pasado, justo cuando el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, llegó para exhortar a sus gobernantes –aliados clave de Washington– a atender al menos algunas de las demandas de cambio.Un funcionario de seguridad saudí dijo que las unidades enviadas a Bahrein son de una fuerza especial que forma parte del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), el cual integran seis naciones. No dio detalles sobre el tamaño o las nacionalidades que integran la fuerza –estimada por algunos reportes en mil efectivos–, pero dijo que ayudarán a proteger instalaciones estratégicas.El funcionario habló en condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a los medios de comunicación. El CCG es integrado por Bahrein, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Omán y Emiratos Árabes Unidos.El periódico Gulf Daily News , afín a los cuestionados gobernantes de Bahrein, dijo que las fuerzas extranjeras protegerían sitios como instalaciones petroleras y eléctricas.La llegada de la fuerza militar se produjo un día después de que los manifestantes bloquearan el principal camino hacia el importante distrito financiero de Bahrein y se enfrentaran allí con grupos pro gubernamentales. Las facciones opositoras dirigidas por chiítas prometieron demandar una investigación de la ONU sobre la decisión de los líderes del Golfo de enviar una fuerza especial para un conflicto interno. Aliado de Washington. Bahrein es el país menos extenso de la región del Golfo –riquísima en petróleo– y un aliado clave de Estados Unidos, que alberga la V Flota de la Marina norteamericana. "El gobierno de Bahrein nos pidió ayer (por el domingo) examinar formas de ayudarlos a calmar las tensiones", dijo el canciller de Emiratos Árabes Unidos, quien fue el primero en confirmar oficialmente la intervención tras horas de informaciones off the record de fuentes militares sauditas y versiones de diferentes testigos.En declaraciones en París, el ministro emiratí, Abdullah bin Zayed al Nahyan, agregó que su país envió a 500 policías y que Arabia Saudita y otras naciones del Golfo también mandaron "fuerzas para restablecer la calma y el orden en Bahrein".La misma unidad multinacional que ingresó en Bahrein se desplegó en el pasado en Kuwait, primero durante la campaña militar estadounidenses para expulsar a las tropas iraquíes de Saddam Hussein, y luego, en las horas previas de la invasión norteamericana de Irak, de marzo de 2003."Consideramos la entrada de cualquier soldado o maquinaria militar al reino de Bahrein, ya sea por aire, mar o tierra, una ocupación flagrante", dijo la oposición en un comunicado y carta enviada al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.La decisión "pone al pueblo de Bahrein en peligro real y los amenaza con una guerra no declarada", agregó la coalición opositora chiíta.Un grupo de legisladores oficialistas (sunitas) urgió ayer al rey de Bahrein, Hamad Bin Isa al Khalifah, a imponer la ley marcial y afirmó que "movimientos extremistas" trataban de perturbar el país y empujarlo a un conflicto sectario.

