Ataques en Irak dejaron 38 muertos
Peregrinos chiítas fueron objeto de múltiples atentados en Bagdad. La violencia no cesa y se acerca la fecha de repliegue de las tropas de EE.UU.
Bagdad. La peregrinación anual al santuario chiíta del imán Musa al Kazem volvió ayer a ser escenario de ataques, en los que al menos 38 fieles murieron y más de 100 resultaron heridos cuando iban al mausoleo situado en Al Kazemiya, en el norte de Bagdad.
Fuentes policiales indicaron que el atentado más letal mató a 28 peregrinos y causó heridas a otros 63 en el puente de los imanes, que lleva al distrito de Al Kazemiya, donde un terrorista detonó un cinturón de explosivos adosado a su cuerpo.
El atentado se produjo a pesar de las extremas medidas de seguridad desplegadas por la peregrinación anual al santuario Musa al Kazem, el séptimo de los 12 imanes chiítas.
En tanto, otra bomba explotó en el sur de Bagdad, dirigida también contra chiítas. Dejó seis muertos y 38 heridos.
A su vez, al menos dos personas murieron y 31 resultaron heridas por el estallido de un artefacto al paso de una caravana de peregrinos en la zona de Nuevo Bagdad, en el sudeste de la capital.
En años anteriores, la peregrinación anual al santuario fue objeto de sangrientos atentados, que dejaron decenas de víctimas.
Estos ataques suponen una afrenta a las fuerzas de seguridad iraquíes, ya que Estados Unidos tiene previsto reducir el número de efectivos desplegados en Irak de 140 mil a 50 mil a partir de agosto.
El vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, puso esto de manifiesto el domingo pasado en Bagdad, donde se reunió con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, al que le reiteró el compromiso de repliegue.
Esa retirada se produce en cumplimiento del pacto de seguridad firmado en diciembre de 2008 entre Washington y Bagdad.

