Ataque en un templo causa otra matanza en EE.UU.
Un hombre disparó contra miembros de la congregación sij de Milwaukee y mató a seis personas hasta ser abatido por la policía. Ocurrió a 16 días de la masacre de Denver.
Washington. Una nueva matanza sacudió Estados Unidos con el tiroteo producido en la mañana de ayer en un templo sij del sur de Milwaukee en el que fallecieron siete personas, entre ellos el atacante, y tres más resultaron heridas de gravedad (ver Los sijs, cultores de una fe monoteísta surgida en India). Hasta anoche se desconocían los motivos del atentado que interrumpió la tranquila mañana de oración en un templo de la comunidad sij en las afueras de Milwaukee, en el centro norte de Estados Unidos, y las autoridades señalaron que investigan los hechos como "terrorismo doméstico".Aun con muchos detalles por precisar, las autoridades de Oak Creek, donde se produjeron los hechos, explicaron que una patrulla de policía se desplazó al edificio de la comunidad sij tras recibir una llamada de emergencia al 911 a las 10 de la mañana, hora local.Al llegar al templo, los agentes de policía fueron recibidos a tiros por un individuo, aún sin identificar, a la entrada del estacionamiento.Uno de los agentes abrió fuego contra el agresor y logró finalmente abatir al atacante, aunque recibió múltiples heridas de bala en el enfrentamiento y se encontraba anoche en "situación crítica"."La heroica actuación del agente de policía que fue recibido a tiros por el atacante en el estacionamiento del templo evitó una tragedia que podría haber sido mucho mayor", indicó John Edwards, jefe de policía de Oak Creek, ante los periodistas en una breve comparecencia."En esos momentos –explicó Edwards– había bastante gente en el lugar de oración".Edwards eludió dar más precisiones aunque señaló: "No disponemos de detalles sobre la identidad del atacante".La congregación sij de Oak Creek cuenta con hasta 400 miembros, según se informa en su página web.En un principio, se había difundido la información de que había más atacantes en el complejo religioso y que se habían tomado rehenes en el interior del templo algo que, sin embargo, luego fue desmentido por las fuerzas de seguridad.Cuando la policía accedió al interior del templo se encontró con cuatro cadáveres e informó de la presencia de tres cuerpos sin vida más en las afueras, entre ellos el del atacante.La matanza de ayer se produce cuando la sociedad estadounidense aún trata de recuperarse de la masacre perpetrada el pasado 20 de julio por un estudiante de posgrado universitario en Denver, quien irrumpió en una sala de cine donde se estrenaba la última película de la saga Batman, the dark knight rises , y disparó contra los espectadores. Como consecuencia de los disparos de ese agresor, 12 personas fallecieron y más de medio centenar resultaron heridas.En esta ocasión el objetivo del ataque fue la comunidad sij en Estados Unidos y los investigadores, coordinados por el FBI, tratan de dilucidar qué relación tenía el atacante, de quien sólo se conoce que es un hombre, con esta religión.Poco después de conocerse la tragedia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó su "profunda tristeza" por los fallecidos y heridos durante el tiroteo y señaló que sus "oraciones están con las familias y amigos de las víctimas".

