Assange, el que jaqueó al poder, cerca de la extradición
El fundador de WikiLeaks perdió un recurso ante el Tribunal Superior de Londres y quedó a un paso de ser enviado a Suecia, que lo reclama por presuntos abusos sexuales en 2010.
Londres. Julian Assange, el controvertido y enigmático fundador del portal WikiLeaks, que puso en jaque a gobiernos de todo el mundo al divulgar miles de cables diplomáticos confidenciales de Estados Unidos y otros documentos secretos, sufrió ayer un revés judicial. El informático australiano perdió en Londres un recurso para evitar su extradición a Suecia, que lo reclama por presuntos abusos sexuales en agosto de 2010 contra dos mujeres.Assange es para unos un ídolo de masas y un abanderado del periodismo de investigación, y para otros un megalómano sin escrúpulos. Pero son pocos los que se atreven a desentrañar la personalidad del "ex hacker ".Con 40 años y padre de un hijo veinteañero, Assange se vio debilitado por un largo y rocambolesco proceso judicial en el que perdió dinero y prestigio, al cuestionarse su estrategia basada en la idea de que había una conspiración para silenciarlo.La detención de Assange en Londres el 7 de diciembre de 2010 a petición de las autoridades suecas se produjo poco después de que el 28 de noviembre cinco periódicos del mundo –entre ellos El País español y The Guardian británico– empezaran a publicar, junto con WikiLeaks, 250 mil cables confidenciales estadounidenses.La revelación de esos mensajes por parte de Assange puso en aprietos a gobiernos de todo el mundo y se le atribuye haber inspirado las revueltas en los países árabes. Numerosas personalidades, como el cineasta Ken Loach y el galardonado periodista de investigación John Pilger, salieron en defensa del australiano cuando, luego de esa bomba informativa, fue detenido en Londres, tras entregarse de modo voluntario. El periodista y ex militar Vaughan Smith avaló con otros su fianza y lo acogió en su mansión de Norfolk mientras seguía el proceso judicial.Con el cabello blanco e impecable presencia, Assange había hecho su última aparición pública, antes de la de ayer, el 15 de octubre ante los "indignados" acampados ante la Catedral de San Pablo, a los que animó a continuar su lucha. Nacido en Townsville (Australia) el 3 de julio de 1971, la figura de Julian Assange es un misterio incluso para colaboradores, que lo describen como carismático, inteligente e imprevisible.El informático, de quien se dice que dedica horas a su trabajo sin asearse, comer o dormir, tuvo una infancia nómada en Australia, donde su madre cambiaba de casa escapando del padre de su hermano menor, cuya custodia reclamaba.En su juventud, Assange fue procesado en ese país por delitos informáticos al acceder, con su grupo International Subversives, a sistemas oficiales protegidos, pero salió airoso.Tras estudiar matemática y física en la Universidad de Melbourne (aunque no se graduó), en 2006 cofundó WikiLeaks, con la misión de exponer información gubernamental que, en su opinión, debería estar al alcance de todos los ciudadanos.El también periodista –en 2009 recibió el premio a la profesión de Amnistía Internacional– saltó a la luz pública cuando en abril de 2010 WikiLeaks difundió un video en el que soldados de Estados Unidos disparaban a civiles en Irak en 2007.De ahí aumentaron sus contactos con la prensa internacional, que culminaron con la divulgación de cables diplomáticos en noviembre de 2010. A raíz de su proceso judicial, The Guardian , al que Assange facilitó jugosas informaciones, se distanció de él e incluso publicó sin su consentimiento una biografía crítica. En Wikileaks: dentro de la guerra contra el secretismo de Julian Assange , los periodistas David Leigh y Luke Harding lo presentan como alguien brillante pero de difícil trato y sin escrúpulos, y reclaman su propio papel en revelaciones de los cables.Con su prestigio en entredicho y la amenaza de cárcel en Suecia, Assange, que denunció asesinatos extrajudiciales en Kenia, abusos en la cárcel de Guantánamo o vertidos tóxicos de petroleras en Costa de Marfil, afronta un futuro incierto, aunque sus hazañas parece que ya han pasado a la historia.

