Temas del día:

Ante Zapatero, Berlusconi dijo que envidia la deuda española

El primer ministro italiano consideró "muy limitado" el pasivo público de su vecino, comparado con el de su país.

11 de junio de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE, AP y Télam
Ante Zapatero, Berlusconi dijo que envidia la deuda española
(AP).

Roma, Madrid. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, expresó ayer su "envidia" hacia el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por la deuda pública de España que, según el gobernante italiano, es "muy, muy limitada".

En la rueda de prensa conjunta posterior a la reunión que mantuvieron en Roma los jefes del Ejecutivo de Italia y España, Berlusconi manifestó además la "gran confianza" con la que su país mira a la economía española. "En lo que nos respecta, miramos con gran confianza a España, a la gestión de la economía española, a datos que emergen y que deben partir de la consideración de que España tiene una deuda pública muy, muy limitada, sólo del 53 por ciento" del Producto Interior Bruto (PIB), dijo el primer ministro italiano.

"Ésta es una condición muy distinta, desafortunadamente, de la condición italiana, que tiene una deuda pública del 115 por ciento, por tanto, más del doble que España. Y, por tanto, existe toda mi envidia hacia Zapatero y su gobierno", añadió.

Ambos mandatarios mantuvieron ayer en la capital italiana un encuentro preparatorio para el Consejo Europeo, que se celebrará el próximo 17 de junio, en Bruselas, bajo la presidencia española de la UE.

En esa cita, Berlusconi y Zapatero apostaron por un refuerzo del gobierno económico de la Unión Europea (UE) para fortalecer al euro de ataques especulativos y abordaron además la situación de la relación económica entre sus dos países.

"La Eurozona y la UE necesitan fortalecer su gobierno económico común. No hay una salida nacional para la fortaleza del euro y de nuestras economías. Hay, ante todo, una salida europea", dijo Zapatero.

"Tenemos por delante en las próximas semanas y el próximo Consejo Europeo retos de gran magnitud, que es construir la parte del edificio que nos falta para esa política coordinada y para tener instrumentos preventivos de desequilibrio macroeconómico", añadió.

Mientras tanto, sindicatos, patronal y el gobierno de Zapatero no lograron acercar posiciones para la reforma laboral en España durante la última reunión prevista para ello, según informó ayer el gobierno, que había advertido que lanzará la reforma por decreto en caso de falta de consenso.

Concluido el diálogo, Zapatero adelantó que la propuesta del Ejecutivo se va a centrar, por una parte, en reducir los costos por despido sin que pierdan derechos los trabajadores, además de brindar mayor flexibilidad interna a las empresas, lo que afectará a la jornada, las condiciones de trabajo y regulación de salarios y convenios.

"Si la reforma tiene mayor número de apoyos será más exitosa, pero el gobierno tiene las ideas muy claras sobre lo que tiene que hacer", dijo en Roma Zapatero, a quien en un momento Berlusconi dejó solo ante la prensa reunida.

El portavoz de Berlusconi, Paolo Bonaiuti, aseguró que no existe "ninguna intriga, ningún misterio" en la salida anticipada del premier.

Bonaiuti justificó la ausencia de Berlusconi durante la última parte de la comparecencia como un "acto de cortesía" para dar la posibilidad a Zapatero de llevar a cabo su propia rueda de prensa sobre su viaje a Roma.

"Lo despido como se despide a un santo porque acaba de recibir la bendición del Papa y por tanto está en estado de absoluta gracia", dijo Berlusconi al término de la comparecencia de ambos mandatarios en el Palacio Chigi, sede del gobierno italiano. Benedicto XVI recibió ayer en audiencia en el Vaticano al presidente español, y dialogó con él por unos 30 minutos.