Amenazas y desafíos para el nuevo año
Un año nuevo está a la vuelta de la esquina. Lo esperan desafíos que no encontraron solución en 2014, a los que se sumarán nuevos e inevitables retos.
Conflictos, enfermedades, crisis y amenazas poco saben de calendarios. Sin embargo, el cambio de almanaque es una buena ocasión para pensar sobre lo que nos puede deparar el futuro. Un año nuevo está a la vuelta de la esquina. Lo esperan desafíos y batallas que no encontraron solución en 2014, a los que se sumarán nuevos e inevitables retos. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se avizora como una de las amenazas más temibles, sobre todo por su veloz y furtiva manera de actuar. Sin que nadie se percatara, de repente ya dominaba un tercio de los territorios de Siria e Irak, donde impone su ley de terror. Su brutalidad, plasmada en videos de ejecuciones, relegó a un segundo plano a la red terrorista Al Qaeda y a los talibanes, quienes aún aportan su cuota de barbaridad con atentados contra escuelas.Los yihadistas mantienen al mundo en vilo, no tanto por los crímenes que cometen en cada pueblo que conquistan sino por su capacidad para atraer a seguidores en Europa, Estados Unidos o Australia, a los que inducen a cometer atentados en sus lugares de origen. Los gobiernos de los países que se sumaron a Washington en su lucha contra el EI terminan 2014 con las alarmas encendidas y los servicios de inteligencia trabajando noche y día para intentar adelantarse a los ataques. La peste África también padece el yihadismo, de la mano del grupo extremista Boko Haram, que secuestra y mata a miles de inocentes en Nigeria. S in embargo, para el continente negro la mayor amenaza la representa el ébola. El brote de esta enfermedad en Liberia, Guinea y Sierra Leona infectó a más de 18.600 personas y mató a casi siete mil. Este año vimos cómo el mundo desarrollado se movilizó ante el miedo de que la enfermedad llegue a sus ciudades, a sus barrios, a sus casas. La comunidad internacional tiene esa característica bien humana de responder sólo cuando el problema se le viene encima.El mes pasado, la ONU aseguró que el ébola se podría contener a mediados de 2015 si la respuesta internacional estaba a la altura, lo que es muy difícil de prever.Ucrania y el conflicto que la envuelve es otra de las pruebas del próximo año. Kiev dio pasos para sumarse a la Otan, en un claro desafío a Moscú, que sufre las consecuencias económicas de la caída del precio del petróleo y de los castigos que le impusieron Estados Unidos y Europa. La renovada Guerra Fría armó su escenario en la exrepública soviética, que se mantiene partida por el desafío de los separatistas prorrusos del este. Ayer se cancelaron a último momento las negociaciones de paz. Así de impredecible y volátil es la situación.Volátil es también, desde hace décadas, el escenario en Medio Oriente, que este año se verá agitado por la labor diplomática que llevan adelante los palestinos. Varios países ya reconocieron al Estado Palestino y varios más lo harán en 2015, lo que aumenta la presión sobre Israel, que si bien reconoce que la solución al conflicto es la de los dos estados, sigue construyendo colonias y poniendo trabas a la que parece ser la única salida. De este lado Todos seguiremos de cerca la evolución de las relaciones entre Washington y La Habana, después de que Barack Obama y Raúl Castro sorprendieran al mundo con su anuncio de deshielo. Se prevé que el embargo siga en pie, ya que está en manos de un Congreso con mayoría republicana, pero las medidas del presidente abrieron tantas grietas en el bloqueo que los cambios se precipitarán en la isla. Más aún cuando los que mandan son los intereses económicos. También habrá que ver cómo reacciona Caracas ante este nuevo escenario. El gobierno de Nicolás Maduro se va quedando solo en su extremo discurso antiimperialista. Además, deberá afrontar un año con mucho menos dinero en las arcas, ya que el 90 por ciento de los ingresos del país proviene de las exportaciones de crudo.Las miradas estarán puestas igualmente en Colombia. El gobierno y las Farc prevén concluir este año los diálogos que mantienen desde 2012, con los cuales buscan cerrar un conflicto de medio siglo. En un año plagado de desafíos globales, esa podría ser la mejor de las noticias.

