Amante argentina de Sanford salió a la luz
El exgobernador de Carolina del Sur, que renunció por su relación extramarital, ganó una banca en la Cámara de Representantes.
Charleston (EE.UU.). Cuatro años atrás, María Belén Chapur vivía escondida en Buenos Aires, acosada por una prensa insaciable que buscaba detalles íntimos de su romance con un importante político estadounidense que estaba casado.
Hoy, Chapur da la cara y se prepara para instalarse en Washington con Mark Sanford, el político que resucitó su carrera tras verla descarrilada al enamorarse de la periodista argentina. Sanford ganó el martes una banca en la Cámara de Representantes en una elección especial.
La argentina ganó fama internacional en 2009, cuando se supo que Sanford, por entonces gobernador de Carolina del Sur, había ido a Argentina a verla sin decirle ni siquiera a sus colaboradores más allegados. No sólo salió a la luz el romance, sino que también circularon correos íntimos entre ellos.
Como consecuencia, Sanford renunció a la gobernación y su esposa le pidió el divorcio.
Parecía que su carrera política había llegado a su fin. Pero Sanford se postuló a la banca que quedó vacante cuando Jim DeMint renunció a su plaza en el Senado y la gobernadora Nikki Haley nombró al representante Tim Scott para que la ocupe. Se convocó a una elección especial para llenar el vacío y Sanford recuperó una banca que ocupó tres veces antes de ser gobernador.
Su triunfo completó una redención que pocos hubieran imaginado hace un par de años. “Soy un hombre imperfecto salvado por la gracia de Dios”, declaró a un centenar de simpatizantes luego recuperar su antigua banca senatorial.
“Me comprometo ante todos ustedes a ser el mejor legislador que pueda ser”, agregó.
Sanford, un político conservador de pura cepa, no eludió hablar de sus problemas pasados. “Defraudé a mucha gente en 2009. Pero me embarqué en una odisea personal notable, que espero se refleje en mi vida en el futuro”, manifestó.
No perdió nunca. La resurrección de Sanford es notable si se tiene en cuenta la debacle que sufrió en 2009, cuando tuvo que pagar una multa de 70 mil dólares, la más alta en la historia del estado, por una falta ética, pues usó dinero del estado para pagar su viaje a Argentina por un asunto personal. Su esposa Jenny, una figura popular y quien era una importante aliada política, le pidió el divorcio.
Sanford, quien cumplirá 53 años este mes, jamás perdió una contienda electoral: ganó las cuatro veces que se postuló a la Cámara Baja y dos elecciones para gobernador.
Había dicho que si perdía en esta ocasión dejaría la política. Sin embargo, no sólo ganó, sino que su victoria fue más amplia que lo anticipado: obtuvo el 54 por ciento de los votos.

