Alemania: cerca de un acuerdo de gobierno
Liberales, verdes y socialdemócratas llegaron a un consenso sobre políticas básicas para el futuro de la potencia europea.
Los partidos Socialdemócrata de Alemania (SPD), Verde y Democrático Libre (FPD), respectivamente la primera, la tercera y la cuarta de las fuerzas políticas más votadas en las elecciones de septiembre pasado, anunciaron este viernes un acuerdo para iniciar conversaciones formales con vistas a una coalición de gobierno.
“Hemos conseguido efectivamente ponernos de acuerdo sobre un documento. Es un muy buen resultado, ello muestra claramente que se puede formar un gobierno en Alemania” dijo el socialdemócrata Olaf Scholz, probable futuro canciller, en una declaración a la prensa que ofreció junto con los dirigentes de los partidos ecologista y liberal.
La canciller Angela Merkel reaccionó poco después y señaló que que el nuevo Gobierno que está tomando forma en su país representa un mensaje importante para el resto de Europa.
Los líderes de los tres partidos acordaron un texto conjunto que culmina la ronda previa de conversaciones exploratoria con un “muy buen resultado”, en opinión del propio Scholz.
“Espero que el semáforo (el nombre popular que recibe este grupo de partidos por el color de sus identidades) pueda convertirse en una coalición de reforma y progreso”, declaró la líder verde Annalena Baerbock.
Este texto prevé que no se aumentarán los impuestos y que se mantendrán los límites de endeudamiento público. Además, socialdemócratas, verdes y liberales quieren adelantar el fin de al uso del carbón (que proporciona el 37% de la electricidad que anualmente consume el país) en Alemania de 2038 a 2030.
“Para respetar los objetivos de protección del clima, es necesaria una salida acelerada de la producción de electricidad con carbón”, afirman.
Estos progresos en las conversaciones no significan aún que esta coalición será necesariamente formada y por ende no está confirmado que Olaf Scholz sucederá en la cancillería a Angela Merkel, que ocupa el cargo desde 2005.
La formación de un nuevo gobierno en Alemania es esperada con impaciencia por los aliados del país, que temen una parálisis del conglomerado europeo.

