100 días con su estilo: Francisco colma la plaza de fieles
Cada aparición pública del Papa elegido el 13 de marzo depara expectativas y rompe todo protocolo.
Al cumplirse hoy los primeros 100 días de su papado, la popularidad de Francisco continúa atrayendo a miles de personas a cada acto que preside, tal y como volvió a demostrarlo ayer durante la audiencia general de los miércoles que se celebra en la Plaza San Pedro. El abrasador calor de estos días no frena en Roma la llegada de fieles, turistas y curiosos, deseosos de ver y, si es posible, tocar y hablar con el papa argentino. Y es que Jorge Mario Bergoglio, 100 días después de convertirse en Francisco, continúa gozando de una popularidad que parece no tener límites, y muestra de ello es la marea de personas que inundan la plaza en cada evento que preside.Miles de personas se acercan, lo ovacionan y se emocionan con cada una de las palabras que pronuncia el Pontífice. Ayer, el público rompió en aplausos al exhortar Francisco a los fieles de todo el mundo a permanecer unidos. "¿Cómo vamos a estar unidos todos los cristianos si no somos capaces de permanecer unidos entre católicos, tanto en familia como en sociedad?", dijo el Papa.Cerca de las 10 de la mañana, Francisco, a bordo de su papamóvil, recorrió la Plaza para repartir su bendición y saludar a los fieles congregados, que soportaban con estoicismo el sol romano y se agolpaban ante las verjas de seguridad para intentar darle la mano.La presencia de un argentino en la silla de Pedro, además, hace que el español sea la lengua predominante entre las personas que se acercan a la histórica plaza y que españoles y latinoamericanos sean más que frecuentes en este tipo de eventos.Respecto al número de fieles, el Vaticano sostiene que la Plaza San Pedro está preparada para acoger a 150 mil personas, 40 mil de ellas sentadas, cifra que se ha superado en la mayoría de los actos públicos que Francisco ha celebrado.Entre las tres últimas audiencias, de los meses de mayo y junio, el número de fieles que la columnata de Bernini acogió rondó los 300 mil, y fue la audiencia general del 12 de junio la más multitudinaria, con la participación de cerca de 120 mil personas.Al término de la audiencia, momento que el Pontífice aprovecha para saludar a chicos y enfermos, Francisco se encontró ayer con un niño con síndrome de Down que vestía la camiseta de Lionel Messi y pedía con vehemencia la posibilidad de subir al papamóvil junto a la máxima autoridad de los católicos en la Tierra. Francisco aceptó y, durante unos instantes, el niño y el Pontífice conversaron de manera animada sobre el papamóvil, lo que fue celebrado por los presentes. Ni hipócritas ni moralistas. Francisco instó ayer a los cristianos a que no sean "hipócritas y moralistas", sino "magnánimos y de corazón grande", y aclaró que el cristianismo no es una "casuística de preceptos" porque esta concepción impide comprender que Dios es una "alegría". El Papa hizo estas manifestaciones en la misa que celebró en la capilla de la residencia de Santa Marta, cuya homilía dedicó a la parábola de los escribas y los fariseos, del Evangelio de Mateo, quienes alardeaban en público de dar limosna, de rezar y del ayuno. Francisco dijo que el comportamiento de los escribas y fariseos, "que imponen tantos preceptos", es contrario a lo que Jesús enseñó a sus discípulos.
Alberto, Messi y la silla
Sillón. Francisco invitó a Alberto Di Tullio a su papamóvil y dejó que ocupara su sillón blanco ante la mirada de los fieles.
Emoción. Celestino, padre del joven de 17 años, contó emocionado el momento. "El Papa lo vio, lo abrazó. Luego, Alberto señaló el automóvil, ¡así que lo invitó a subir!".
Regalo. El párroco de Tullio le regaló la camiseta de Messi a Alberto antes de partir de Boiano, cerca de Nápoles, ayer a la mañana.

