Menéndez y Primatesta, salpicados por un testigo
Un enfermero declaró que vio al general represor y al fallecido cardenal en la cárcel UP1.
Un ex enfermero de la Unidad Penitenciaria Nº1 volvió a comprometer ayer la situación del militar Gustavo Alsina, al confirmar la brutal tortura que sufrió un preso político hasta morir el 15 de julio 1976.
Además, el testigo dijo que vio en la que hoy es la cárcel de barrio San Martín, a Luciano Benjamín Menéndez y al fallecido cardenal y arzobispo de Córdoba Raúl Francisco Primatesta.
Se trata de Julio Eduardo Fonseca, quien declaró que en el crudo invierno del primer año de la dictadura fue convocado "tres veces" a controlar los signos vitales del detenido René Moukarzel (un militante del Ejército Revolucionario del Pueblo), cuando estaba "estaqueado" bajo la nieve en un patio de la cárcel.
Fonseca declaró que Alsina lo llamó en esas tres oportunidades y que luego, cuando el preso fue trasladado a la enfermería, Alsina, entonces teniente de la Policía Militar, no le permitió reanimarlo.
"A las 11 de la noche lo traen con vida al hospital. Cuando lo ponen sobre la camilla yo intento asistirlo poniéndole oxígeno y Alsina me empuja contra una pileta y me dice: Dejalo que se muera. Cuando se muere, Alsina le seguía pegando y se reía y decía la pagaste", confirmando así el relato que el martes dio otro testigo, el también ex preso político Fermín Rivera.
Finalmente, según el testimonio de Fonseca, Alsina, luego del golpe con el bastón, habría dicho mirando el cuerpo sin vida de Moukarzel: "Me la pagaste hijo de puta, me la pagaste".
Otro de los acusados señalados por el testigo fue el ex cabo Miguel Ángel Pérez, a quien se le atribuye haber disparado en la cabeza al detenido Raúl Augusto Bauducco durante una requisa, ocasionándole la muerte.
Aunque Fonseca no presenció ese hecho en particular, sí le atribuyó a Pérez un rol protagónico en las torturas de los detenidos "especiales".
"Había diferencias en las guardias, las \'del terror\' eran las de Alsina y el cabito Pérez", dijo.
Incluso, recordó: "Un día a la siesta, Alsina me pide que lo acompañe a hacer un recorrido. Había un interno que estaba con oxigeno, Verón (otra de las víctimas de esta causa). Él le arranca el suero y le pone una pistola en la cabeza y le dice que lo iba a matar. Verón estaba herido de arma de fuego".
En tanto, Fonseca relató que una vez vio en la cárcel UP1 a Menéndez y al cardenal Primatesta. "Menéndez sí estuvo en el penal; no lo vi de frente, lo vi de espalda, junto al cardenal Primatesta", señaló el enfermero.
¿A su casa?Menéndez espera que la Justicia Federal de La Rioja acompañe la decisión del Tribunal Oral Nº1 de Córdoba y le permita regresar a su casa de Bajo Palermo, con el beneficio del arresto domiciliario.
Esta situación podría definirse esta semana o la próxima, según dijo Dardo Herrera, secretario del juez riojano Daniel Herrera Piedrabuena.
Ayer, la agrupación Hijos hizo un escrache en Tribunales rechazando que a Menéndez se le otorgue este beneficio.
Por razones de salud, desde que regresó de Tucumán (donde recibió la cuarta sentencia a perpetua), Menéndez está internado en el Hospital Militar de Córdoba y todavía no coincidió en la cárcel de Bouwer con Jorge Rafael Videla.
Pero gracias a una resolución del Tribunal que lo está juzgando, que ya le concedió el beneficio, podría volver a cumplir arresto en su casa si falla en igual la Justicia riojana.

