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El concubinato era frecuente en 1810

Varias parejas no pasaban por el altar debido a los altos aranceles eclesiásticos, entre otras causas. El 40 por ciento de los niños nacían fuera del matrimonio.

26 de mayo de 2010 a las 06:04 a. m.
Redacción La Voz
El concubinato era frecuente en 1810
CONCUBINATO. Una práctica común en la época colonial.

Aunque comúnmente se crea que el concubinato es una práctica que se extendió recién en los últimos años, muchas parejas cordobesas compartían su vida sin pasar por el altar ya en tiempos de la Revolución de Mayo. La historiadora Mónica Ghirardi explica que pese al alto grado de aceptación del sacramento religioso, el matrimonio convivió desde muy temprano con otras prácticas como los amancebamientos.

Si bien estas uniones son difíciles de medir porque no quedaron asentadas en los registros de la época, es posible acercarse al fenómeno a través del índice de ilegitimidad. “A fines de la colonia, alrededor del 40 por ciento de los niños cordobeses nacían fuera del matrimonio”, apunta la investigadora.

Córdoba fue la provincia del Río de la Plata con el más alto porcentaje de ilegitimidad. “Resulta llamativo que eso ocurriera aquí, donde la Iglesia tenía tanta presencia. Esto tiene que ver con que la religiosidad a veces funciona como un barniz. En las prácticas externas ocurre una cosa y en los comportamientos internos, otra”, señala Ghirardi.

La historiadora sostiene que la convivencia sin matrimonio también es un indicio de cierta "porosidad" en una sociedad jerárquica y estratificada. "La monarquía quiso trasladar el modelo de familia cristiana como instrumento de orden social. Pero la fuerza vital de los individuos hizo que esto no se diera en la práctica".

Las causas. Pese a que los concubinatos eran uniones informales, desaprobadas por el Estado y la Iglesia, solían tener un alto nivel de formalidad. Las parejas vivían juntas durante años, tenían hijos y eran estables.

Ghirardi sostiene que la popularidad de estas prácticas se debió, en gran medida, a la difusión del mestizaje. La unión entre personas de diferente estrato étnico y social estaba mal visto en la Córdoba colonial, e incluso fue prohibida en 1805 por disposición de la corona. De allí que muchos tuvieran que recurrir al concubinato.

Sin diferencias. Los amancebamientos se registraban en todas las clases sociales, pero era más frecuente en los niveles medios y bajos, donde también se sentía el impacto de los elevados aranceles eclesiásticos para casarse.

Pero también hubo otras causas detrás de estas prácticas, como la disponibilidad de mujeres en subordinación servil, la falta de control civil y religioso por la inmensidad territorial, y las prolongadas ausencias del hogar, que hacían que hombres y mujeres formaran parejas transitorias.

"Además, como los matrimonios legítimos se hacían muchas veces por conveniencia, estas otras uniones funcionaban como válvulas de escape a relaciones insatisfactorias. Algunos autores sostienen que en los amancebamientos podemos ver realmente las uniones por amor ", indica la historiadora.