Respirá, visualizá, tomá conciencia
Ecco Emergencias y Prevención nos brinda recomendaciones para implementar técnicas de relajación en el trabajo. Como empresa líder en el cuidado de personas, para Ecco es muy importante informar a sus afiliados y a la población en general sobre hábitos saludables que les permitan mejorar su calidad de vida.
El estrés crónico puede causar problemas de salud tales como hipertensión arterial, dolor de cabeza, trastornos digestivos, ansiedad y depresión, entre otros.
Cuando sentimos estrés, nuestro cuerpo responde liberando hormonas que aumentan la frecuencia cardíaca y respiratoria, estrechando los vasos sanguíneos (menor flujo de sangre).
Una forma de contrarrestar estos efectos es a través de técnicas de relajación. Si bien existen muchas, lo importante es encontrar la que funciona mejor para cada persona.
A continuación damos algunas pautas que pueden ponerse en práctica en el ámbito laboral:
-Respiración pausada y controlada
- Inhalá lentamente por la nariz.
- No tomes demasiado aire.
- Mantené el aire en los pulmones por tres segundos.
- Expulsalo con lentitud sacando todo el aire por la boca.
-Visualización / Imaginación guiada
- Encontrá un lugar tranquilo y sentate derecho y cómodo.
- Cerrá los ojos e imaginá que estás solo/a en una habitación tranquila, y el teléfono está apagado.
- Concentrate en una imagen como por ejemplo, el agua corriendo por un río, la brisa en un bosque.
- "Caminá" por el lugar con todos tus sentidos: sintiendo texturas, colores, olor, sonido…
- Respirá profundamente y disfrutá de las imágenes en tu mente.
- Visualizá la salida del sol por el horizonte, y cómo transcurre el día hasta la puesta del sol.
- Abrí los ojos.
-Técnicas de mindfulness / atención plena
- Tomá conciencia de tu respiración.
- Observá todo lo que te rodea sin juzgar.
- Experimentá plenamente el sentido del tacto con un objeto.
- Escuchá los ruidos más lejanos, después los más cercanos.
- Caminá sintiendo cada paso, el contacto del aire, los sonidos y los olores.
Muy importante
Estas técnicas pueden ser más efectivas cuando se practican regularmente y se combinan con una buena nutrición y actividad física.
La mayoría de las técnicas de relajación pueden ser autodidactas y autoadministradas, pero no sustituyen la consulta médica ante problemas de salud.

