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Una opción menos invasiva para tumores renales

Los avances obtenidos en el campo de la urología posibilitaron opciones quirúrgicas menos agresivas y altamente favorables para los pacientes. Hoy te presentamos una alternativa mínimamente invasiva para el tratamiento de tumores renales.

18 de agosto de 2017 a las 12:05 a. m.
Una opción menos invasiva para tumores renales
La cantidad de cirugías realizadas, la experiencia del equipo quirúrgico y los resultados conseguidos posicionan al sanatorio Allende como un centro de referencia en el tratamiento de patologías urológicas por cirugía videolaparoscópica. (Sanatorio

En los últimos años, las técnicas quirúrgicas y la tecnología han evolucionado y permiten desarrollar lo que hoy se conoce como cirugía mínimamente invasiva. El objetivo de este tipo de abordajes es disminuir el impacto que la intervención provoca en los pacientes, lo que posibilita el retorno a sus actividades habituales en un tiempo menos prolongado.

Las cirugías mínimamente invasivas en urología pueden ser realizadas mediante dos técnicas: a través de orificios naturales sin dejar cicatrices, lo cual se denomina endourología, o por incisiones en la piel, menores a un centímetro, que permiten trabajar dentro del abdomen, procedimiento conocido como videolaparoscopia.

Las técnicas quirúrgicas y la tecnología han evolucionado y permiten desarrollar lo que hoy se conoce como cirugía mínimamente invasiva. (Sanatorio Allende)
Las técnicas quirúrgicas y la tecnología han evolucionado y permiten desarrollar lo que hoy se conoce como cirugía mínimamente invasiva. (Sanatorio Allende)

La cirugía mínimamente invasiva se presenta hoy como una opción quirúrgica efectiva en el campo de la urología. La gran mayoría de las cirugías urológicas pueden efectuarse hoy mediante este tipo de técnicas.

A partir del advenimiento de modernos procedimientos de diagnóstico por imágenes fue posible detectar cada vez mayor cantidad de tumores renales. Un gran porcentaje de los tumores renales sólidos son malignos, a lo que se suma que en su mayoría son asintomáticos. Por estas razones, su diagnóstico y su tratamiento en estadios precoces de la enfermedad pueden aumentar las posibilidades de curación.

La cirugía laparoscópica presenta importantes ventajas si la contrastamos con la cirugía convencional. (Sanatorio Allende)
La cirugía laparoscópica presenta importantes ventajas si la contrastamos con la cirugía convencional. (Sanatorio Allende)

En líneas generales, cuando se diagnostica un tumor de riñón en un paciente puede realizarse la extirpación del órgano de forma completa, cirugía conocida como nefrectomía radical, o sólo la extirpación del tumor, procedimiento denominado nefrectomía parcial, dependiendo siempre de las características del tumor. El beneficio de esta última cirugía es, principalmente, que permite que el resto del riñón continúe funcionando, disminuyendo el riesgo de fallo renal a largo plazo. Las dos intervenciones recién mencionadas pueden efectuarse tanto por vía convencional abierta como en forma laparoscópica.

La cirugía laparoscópica reemplaza a las cirugías clásicas que antes se realizaban a cielo abierto, utilizando cámaras de gran aumento y pequeños instrumentos. Esto le permite al cirujano urólogo obtener mayor visibilidad en el área quirúrgica y observar de forma más detallada las estructuras anatómicas.

Las nefrectomías radicales y parciales son cirugías mayores que se realizan con anestesia general y su duración varía entre dos y cuatro horas, de acuerdo con la complejidad. En la mayoría de los casos, el paciente regresa a su casa de dos a cuatro días después de la cirugía; y transcurridos 25 días, aproximadamente, es posible que realice vida normal, incluyendo deporte.

La cirugía laparoscópica presenta importantes ventajas si la contrastamos con la cirugía convencional:menor índice de pérdida sanguínea, tiempo de recuperación más rápido, menor grado de dolor posoperatorio, menor tiempo promedio de hospitalización, disminución de las complicaciones relacionadas a la herida operatoria (infecciones o hernias, por ejemplo) y, finalmente, un mejor resultado estético.

Gracias al diagnóstico por imágenes es posible detectar cada vez mayor cantidad de tumores renales. (Sanatorio Allende)
Gracias al diagnóstico por imágenes es posible detectar cada vez mayor cantidad de tumores renales. (Sanatorio Allende)

Tanto la nefrectomía radical como parcial laparoscópica son actualmente las técnicas más utilizadas en el tratamiento de tumores de riñón. Esta última es una cirugía compleja desde el punto de vista técnico porque requerir experiencia y capacitación de todo el equipo quirúrgico.

Desde el año 2010 hasta la actualidad, el servicio de urología de sanatorio Allende ha realizado más de 300 cirugías videolaparoscópicas: 243 corresponden a cirugías de riñón y glándulas suprarrenales, de las cuales 160 se efectuaron para extirpar tumores malignos, logrando resultados oncológicos comparables a los obtenidos por cirugía abierta clásica.

La cantidad de cirugías realizadas, la experiencia del equipo quirúrgico y los resultados conseguidos posicionan a sanatorio Allende como un centro de referencia en el tratamiento de patologías urológicas por cirugía videolaparoscópica.