Una fiesta a la luz de La Candelaria
A 73 kilómetros de Cruz del Eje, se encuentra la Estancia de La Candelaria. Allí se realiza una antigua ceremonia que conjuga la fe y la cultura popular. El lugar está dentro de los bienes del patrimonio que custodia la Agencia Córdoba Cultura.
El próximo jueves 2 de febrero se celebrará el
Día de la Virgen de La Candelaria
, culto dedicado a la purificación de María y a la presentación de Jesús en el templo de Jerusalén, según el rito católico. El lugar está dentro de los bienes del patrimonio que custodia la
.
Cuenta la historia que la Virgen hizo su aparición en la isla de Tenerife (Islas Canarias) en el siglo XIV. El culto a Nuestra Señora de Candelaria expandió la luz de su candil por España, Bolivia, Colombia, México, Perú, Venezuela y Argentina. Entre las fiestas más populares que se celebran en América se destacan las de Puno en Perú, la Quebrada de Humahuaca en Jujuy y la que tiene lugar en el paraje de La Candelaria, en Córdoba, donde se encuentran la capilla y estancia establecidas por la orden de la Compañía de Jesús.
A raíz de su alta significación cultural, la Estancia de La Candelaria forma parte del legado jesuítico declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El lugar está bajo el resguardo del Gobierno de la Provincia de Córdoba, por intermedio de la Agencia Córdoba Cultura, al igual que la Estancia de Colonia Cayora.
"La Estancia de La Candelaria era uno de los grandes establecimientos agrícola-ganaderos que los padres jesuitas poseían en la provincia de Córdoba, destinado a abastecer al Colegio Máximo de la capital y a otros centros religiosos", asegura Carlos Vigil en Los monumentos y lugares históricos de la Argentina (Ed. Atlántida, 1948).
Un día antes, lugareños y habitantes de los pueblos vecinos comienzan a congregarse cerca de la capilla, donde se instala una feria con puestos de comidas típicas y otros productos regionales. El clima de júbilo se acrecienta con la llegada de las agrupaciones de gauchos a caballo que convergen en este punto de fe, ubicado en una hondonada entre las sierras Chica y Grande, en la serranía cordobesa.

Así, a las 10 del 2 de febrero, la fiesta de Nuestra Señora de La Candelaria comenzará con la presencia de feligreses, turistas y agrupaciones gauchas. El sacerdote de Villa de Soto, por su parte, atenderá los pedidos de los devotos y realizará confesiones y bautismos. La misa principal será aproximadamente a las 11. Luego de la ceremonia, se realizará una procesión por las inmediaciones de la estancia. Más tarde, la imagen volverá al interior del templo ante la solemne reverencia de las agrupaciones gauchas. Así, el pueblo reunido en el lugar compartirá la misma fe, los sabores y la belleza del paisaje en un clima de concordia y hospitalidad.
Tras el almuerzo, el baile y la música folklórica brotarán espontáneamente entre la concurrencia. El cantar del pueblo discurre como el agua clara de un arroyo hacia el apacible mar de silencio. Un año más, la luz de la candela alumbró la esperanza.
