¿Hervís el agua para el mate?
El mate es un compañero en nuestros días, y más aún durante la cuarentena. En esta nota te contamos por qué se recomienda cebarlos con agua a 80°C.
Dulce, amargo, con yuyitos, con naranja, café u otros elementos, el mate nos acompaña en cada momento del día. Aunque estamos acostumbrados a compartirlo, durante este tiempo hemos debido aprender a tomar cada uno en su mate.
Además, al permanecer más tiempo en casa, el mate se ha vuelto más compañero todavía y cada uno tiene sus preferencias a la hora de prepararlo.
¿Sabías que la temperatura del agua está directamente relacionada con la disolución de los compuestos de la yerba y, por ende, con el sabor del mate?
El agua es un factor clave para nuestro mate. Lo que ocurre es que, al aumentar la temperatura, es mayor la capacidad de disolución de los elementos que dan su sabor característico al mate: si el agua está fría, la disolución es prácticamente nula, por lo que el sabor es indiferente. Por el contrario, si está caliente de más, la solubilidad aumenta en tal medida que en unas pocas cebadas se consumen todas las sustancias de la yerba, haciendo que los primeros mates sean más fuertes y pasando a “lavarse” rápidamente, ya que se extrajeron todos los compuestos de la yerba.

Por eso es que aunque es una costumbre bastante extendida, no se recomienda prepararlo con agua hervida.
Si el agua supera los 100°C, disuelve los compuestos de la yerba, generando unos primeros mates muy fuertes y pasando rápidamente a estar “lavado”, sin sabor.
Para tomar un mate rico y disfrutar su sabor durante más tiempo se recomienda que el agua se encuentre a 80°C - temperatura que se considera ideal para la disolución paulatina de los compuestos - y cebar evitando mojar la totalidad de la yerba.
En el caso del té, sí se recomienda utilizar agua hirviendo, ya que para disfrutar una taza con todo el sabor de la infusión, es deseable extraer rápidamente todos sus compuestos.
¿Cómo preparar un buen mate?
- Calentar agua a una temperatura aproximada de 80°C y colocarla en un termo.
- Colocar yerba hasta completar las tres cuartas partes del mate.
- Tapar con una mano la boca del mate, invertirlo y agitarlo un instante para quitar el exceso de polvillo.
- Acomodar la yerba de modo tal que quede hacia un lado, dejando un hueco del otro.
- Colocar allí suavemente agua y dejar reposar un momento.
- Introduzca la bombilla en el hueco húmedo.
- Cebar el mate arrojando el agua sobre la bombilla, procurando mantener seco el resto de la yerba para disfrutar ricos mates durante más tiempo.

Sigamos compartiendo momentos, cada uno con su mate. Preparalo como más te guste siguiendo estos consejos y sigamos cuidándonos entre todos.