En invierno no se riega: ¿cómo y por qué?
Si plantamos árboles nativos y sembramos césped apto para la zona en la que vivimos, en invierno podemos reducir el riego casi en su totalidad.
El clima de la provincia de Córdoba es templado y semiárido, y se destaca por tener inviernos secos y veranos más húmedos. Esto significa que en la estación fría los árboles y las plantas autóctonas entran en la etapa de dormición, es decir que retraen sus hojas como forma de pasar el frío y, por lo tanto, el agua que necesitan para vivir es menor que en los meses de calor.

De esta manera, el jardín se convierte en un buen lugar para empezar a cuidar el agua, ya que si optamos por especies nativas, estaremos ahorrando enormes cantidades de este recurso, además de contribuir con el ciclo natural del ecosistema de nuestra zona.
En otras palabras, el jardín cordobés durante el invierno debe ser marrón: los diferentes rincones adoptan tonalidades cercanas al amarillo o al color de la tierra, colores típicos de la vegetación de nuestra provincia.
¿Cómo debe ser el riego entonces?
Debido a que en invierno las especies autóctonas detienen su crecimiento, dejando de consumir agua y nutrientes, el riego es prácticamente innecesario, ya que estas plantas podrán sobrevivir a la sequía típica de estos meses. Luego, cuando la primavera asome, se prepararán para una nueva estación verde y estarán listas para recibir las primeras lluvias.
En el caso de las plantas de interior, que normalmente tienen otros requerimientos, los riegos se disminuyen y los pocos que se realizan se hacen con agua a temperatura ambiente.
¿Qué especies elegir?
Entre los árboles nativos se destacan la lagaña de perro, diferentes gramíneas (tales como cortaderas), cina-cina, algarrobos, aromitos, tuscas, breas, ceibos, jarillas, piquillines, entre otros.

Respecto al césped, podemos optar por gramilla común o bermuda (Cynodon dactylon), tifway y zoysia.
Es importante cambiar la concepción de que mantener un “colchón verde” todo el año es sano y natural. Y también es importante realizar elecciones conscientes de las especies para nuestro jardín, teniendo en cuenta el lugar donde vivimos.