El Parque Sarmiento, el más cordobés
Es uno de los más bellos y antiguos de Sudamérica. Diseñado por el arquitecto Charles Thays a finales del siglo XIX, hoy es punto neurálgico de la ciudad y espacio de recreación. Recorrelo con nosotros.
En el último tercio del siglo XIX, la ciudad de Córdoba experimentó un crecimiento inusitado, ampliándose hacia distintos rumbos y dando origen a lo que se llamó “los barrios pueblo”, como General Paz y Nueva Córdoba.
Es precisamente éste último el que verá nacer al más importante de los parques públicos, que el nuevo urbanismo impondría como lugar de encuentro y recreación, además de sanear el aire contaminado de las emergentes ciudades industriales. Grupo Edisur te cuenta parte de la historia del Parque Sarmiento y te invita a recorrerlo.
El Parque, límite de Nueva Córdoba
El límite sur de Nueva Córdoba quedó definido por el Parque, llamado por aquel entonces Crisol, en homenaje a Miguel Crisol, el empresario que urbanizó el sector y construyó allí su casa, en un sitio próximo al actual Lawn Tennis Club.
El francés Charles Thays lo diseñó. Se trata del paisajista más importante que actuó en la Argentina a principios del siglo XX, autor de numerosos jardines públicos y privados en nuestro país.
De inspiración europea
Fue trazado siguiendo los criterios de diseño de los grandes parques europeos del siglo XIX, tales como el Bois de Boulogne en París o el del Buen Retiro en Madrid, con grandes avenidas arboladas, senderos, lagos, estatuas, fuentes y construcciones pintorescas que aludían al carácter recreativo del lugar. Contaba con un complejo sistema de acequias que regaban las arboledas y alimentaban los lagos, algunos de ellos desaparecidos, como el de los cisnes.
La Avenida del Dante, eje estructural
En cuanto a su diseño, el Parque está organizado en función del gran eje en sentido este – oeste constituido por la avenida del Dante, disponiéndose a uno y otro costado un sistema de calles y senderos de trazado irregular, a modo de paseos secundarios que conducen a distintos puntos de interés, tales como El Rosedal, El Teatro Griego o el lago. Este último con sus dos islas interiores, en una de las cuales funcionó durante años el club Crisol, hasta su disolución a fines de la década del treinta.
Sobre la misma avenida se destacan dos grupos escultóricos: el del Dante Alighieri, en el extremo este, y el de Las Sabinas, entre la avenida y el lago, ocupando la posición central de un jardín a la italiana al que le da su nombre. El de Las Sabinas es un magnífico conjunto de mármol, copia del original del siglo XVI, obra de Giovanni Bologna.
Hacia el sur, se encuentra el lago principal con sus islas, unidas a los recorridos peatonales del Parque mediante puentes construidos en distintas épocas. Al poco tiempo de su instalación, se concedió el servicio de botes de recreo, a cargo de un particular.

Sitios emblemáticos
Entre los paseos internos se destaca El Coniferal, resuelto como una compleja escalinata que alterna sus graderías con espacios de descanso provistos de pérgolas y asientos a la manera de la Piazza Di Spagna de Roma, formando uno de los más notables paseos de la ciudad.
La parte superior finaliza en una amplia rotonda con notables vistas hacia la ciudad. En su centro se destaca el monumento a José Gervasio Artigas, inaugurado en noviembre de 1955, y cuya estatua fue donada por el gobierno de Uruguay. A su derecha, como si fuera una gigantesca escultura, se observa la rueda gigante atribuida a Gustave Eiffel, y construida posiblemente en los talleres Vasena de la ciudad de Buenos Aires.
Entre la añosa arboleda se insertan, asimismo, otros sitios de interés como el Templo de la Gloria y el monumento a Manuel de Falla. Este es un espacio que recuerda al famoso músico español que pasó sus últimos años en nuestra provincia. La calle que conduce a este monumento fue el ingreso original al parque, al que se accedía rodeando el monumento al Deán Funes, ya que el actual, desde la Plaza España, fue abierto en la década del treinta.
El Zoo
En la segunda década del siglo XX se organizó en el extremo noreste, en el sitio conocido como la Barranca de los Loros, el Jardín Zoológico; uno de los más bellos del país, con una destacada actividad científica además de los aspectos recreativos que le son propios. Este paseo cumplió recientemente sus cien años, el 25 de diciembre de 2015, fecha en que fue inaugurado en 1915.
Fuente: Arquitecto Jorge Bettolli, magister en Conservación y Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico por la UNC. Es el Director Encargado del Museo de la Ciudad, que funciona en el Cabildo Histórico de la ciudad de Córdoba. Revisita Cálamo Nº29.