Adolescencia y conducción: cómo saber si mi hijo está preparado para manejar
¿Puede un adolescente aprender a manejar y tener conciencia de cómo comportarse? ¿A qué edad está preparado para conducir? ¿Cuándo decir no? En el Día de la Familia, Maipú te brinda información importante sobre la responsabilidad de los padres al firmar la autorización de manejo.
Si en un hogar hay un hijo adolescente próximo a cumplir los 17 años, es probable que el pedido de autorización para sacar la licencia de conducir sea un tema recurrente en la familia. Para un adolescente, obtener la licencia de conducir es un hecho importante en su vida, que genera ansiedad e impaciencia. Con esto comienzan los reclamos de los chicos y las preocupaciones de los padres.
En el Día de la Familia, Maipú te presenta la opinión de los expertos, para guiarte a través de esta etapa brindándote información confiable, que te ayudará a tomar la decisión correcta.
El momento en el que los chicos comienzan a manejar es importante en sus vidas y marca un hito en su crecimiento, madurez e independencia. Por eso, la mayoría de los adolescentes están ansiosos por sacar la licencia de conducir. Sin embargo, los padres suelen ser reticentes en este sentido, ya que se preocupan por la seguridad de sus hijos, y consideran la conducción como una situación de peligro.
Pero, ambas posturas pueden llegar a un equilibrio: los especialistas afirman que es bueno que los jóvenes aprendan a conducir y a manejarse con independencia, pero es imprescindible que los padres y las madres se impliquen en ello.

Opinión de una especialista
La licenciada en Psicología y experta en adolescencia, Georgina de Miguel (*), explica que “para poder conducir de manera responsable es necesario contar con una serie de habilidades cognitivas, tales como la atención selectiva, que sería la capacidad de llevar nuestra atención hacia los diversos y múltiples estímulos que ocurren en la calle, y no focalizarse en otros acontecimientos que pueden ser muy atractivos, como el celular o una publicidad”.
Asimismo, la especialista advierte que “el manejo es una actividad muy compleja que requiere de la experiencia y del trabajo coordinado de nuestras capacidades cognitivas de percepción, memoria, anticipación, programación de mi plan de manejo y evaluación de las consecuencias de mis acciones, entre otras”.
"Tan importante como lo cognitivo es la capacidad de reconocer y manejar las emociones a la hora de conducir. Esta capacidad que es conocida como inteligencia emocional es fundamental porque permite a los jóvenes controlar los sentimientos de omnipotencia y poder que pueden aparecer cuando tenemos el volante entre manos", explica la especialista.
De Miguel también indica que “otra habilidad del campo de la inteligencia emocional es el control y manejo de la ira que pueden producir las faltas de otros conductores, y poder leer asertivamente la reacción que tienen para poder evitar los conflictos que se presentan en la calle”.
Por último, resalta que “particularmente importante en la adolescencia y en el manejo responsable es la capacidad para no dejarse influenciar por la presión social y publicitaria que dicta que tener un auto da poder y nos acerca a transgredir para sobresalir en el grupo de pares”.
A qué edad puede comenzar
De Miguel afirma que “desde el desarrollo se puede decir que a los 17 años, en general, se ha alcanzado la maduración neurofisiológica que requiere esta destreza”, por eso, sostiene que “tanto en lo cognitivo como en lo emocional, los 17 años podrían considerarse como el piso a partir del cual aquellos jóvenes que cumplan con los criterios de evaluación y después de recibir la instrucción necesaria, pueden comenzar a manejar”.
Sin embargo, advierte que “es indispensable tener en cuenta que cuando se habla de adolescencia es necesario referirse a adolescencias, ya que es un proceso que se da de manera muy particular en cada persona. Esto quiere decir que hay jóvenes que a los 17 años pueden estar capacitados para conducir de manera responsable y otros que no”.

El rol de los padres
El rol de los padres, como en todo aspecto de la vida del adolescente, es fundamental. Y en el caso de los jóvenes de 17 años que conducen por primera vez, los padres deben brindar el consentimiento, lo que implica que puedan considerar de manera crítica si su hijo/a está en condiciones de hacerlo.
“En ese sentido, puede ayudar a tomar esta decisión observar si el o la joven ha tenido situaciones de violencia o peleas con otros adolescentes, si acepta y respeta las normas impuestas por las autoridades en la escuela, el club, etcétera", advierte la psicóloga.
"Es importante revisar si el o la adolescente ha cumplido responsablemente las tareas domésticas y académicas que se le han propuesto. Si es estable en sus estados anímicos, si puede controlar sus impulsos. Es de destacar la necesidad de tener en cuenta la relación del adolescente con el consumo de alcohol, ya que suele estar asociado a los accidentes de tránsito ocurridos en ocasión de las salidas nocturnas de los jóvenes”, agrega De Miguel.
¿Quién le enseña?
Los padres conocen muy bien a sus hijos y saben mejor que nadie cómo actuarían o cuáles serían sus pensamientos o decisiones ante situaciones desconocidas o imprevistas. Por eso, lo ideal es que los adolescentes aprendan a conducir con su madre o con su padre. De Miguel explica que “favorece que los adolescentes se sientan confiados y más seguros a la hora de manejar que los padres les enseñen a hacerlo transmitiéndoles mensajes positivos acerca de sus capacidades y desempeño”.
Sin embargo, si no contás con el tiempo o la paciencia necesaria para abocarte a esta tarea, podés tener en cuenta la opción de las escuelas de conducción, a donde encontrarás personas especialmente entrenadas en esta tarea, con vehículos adecuados para las prácticas. Pero, ya sea que decide enseñarle el padre o delegar la tarea en un especialista, hay que tener en cuenta que los padres son siempre un modelo importante.
"Nuestros hijos no aprenden de lo que les decimos si no de aquello que observan, por lo que, como padres, debemos extremar nuestra conducta cívica al manejar", recuerda De Miguel.
Normas para cuando empieza a manejar
Los padres, que son responsables de la seguridad y bienestar de sus hijos, pueden y deben imponer normas a sus hijos cuando comienza el proceso de aprender a conducir:
Experiencia. Es recomendable que los adolescentes no manejen solos hasta que no tengan suficiente experiencia.
Pasajeros. En general es recomendable que no lleven pasajeros mientras no tenga suficiente experiencia.
Trayectos. Es conveniente comenzar con trayectos cortos y en horarios donde el tráfico sea tranquilo y la luz diurna les brinde mayor visibilidad.
Cumplir la ley. No consumir alcohol o drogas antes de conducir, manejar con el cinturón de seguridad puesto, no hablar por el celular mientras se maneja, etcétera.

La licencia
Requisitos para obtener la licencia de conducir para menores de 18 años en la ciudad de Córdoba:
Los menores de edad sólo podrán obtener la licencia de conducir con la autorización de su representante legal, la cual será extendida ante escribano público o, en su defecto, ante la Oficialía Mayor de la Municipalidad de Córdoba presentando DNI del representante legal (padres), DNI del menor, libreta de familia o certificado de nacimiento del menor.
Fuentes: Cesvi - Colección Educ.ar
(*) Georgina de Miguel. Lic. en psicología (MP: A3228).