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Un resultado de película

Al Mundial de bobsleigh. Con un cordobés en el equipo, Argentina volverá a competir en la cita ecuménica tras más de 40 años. Ignacio Busso jugaba al rugby, pero en Italia conoció esta modalidad de descenso en trineo y fue parte de una clasificación histó

01 de febrero de 2012 a las 10:21 a. m.
Andrés Suárez
Un resultado de película

Cuando se habla de un deportista cordobés que triunfa en el exterior, la relación lógica es pensar en un exitoso jugador de fútbol o en un "trotamundo" del básquetbol. Pero no sólo los deportes masivos son los que traen las mayores alegrías: el equipo argentino de bobsleigh logró clasificarse al Mundial de la especialidad, tras más de 40 años, ¡y con un cordobés en sus filas!"La Fórmula Uno sobre hielo" –como le dicen en el Viejo Continente– es un deporte atípico para los argentinos y, más aún, para los que viven alejados de la fría Patagonia, ya que se practica con un trineo de fibra de carbón y sobre una pista de nieve con recorridos estrechos, tortuosos y peraltados.

Pero hay barreras que desaparecen y el equipo argentino integrado por el cordobés Ignacio Busso y los hermanos rosarinos Paolo y Marcos Biglieri (entrenados por el italiano Claudio Cavosi, ex piloto de "bob") se clasificó 26º entre los 30 equipos que competirán del 13 al 26 del corriente en el Campeonato Mundial de Lake Placid, en el estado de Nueva York.

El logro llegó justo en la fecha suiza de la Copa Europa, en Saint Moritz, lugar que es la cuna de esta especialidad de trineos sobre toboganes de hielo y donde el bobsleigh argentino hizo su debut internacional en 1907.

El representativo albiceleste, además, se aseguró su presencia en la cita ecuménica de 2013, también en Suiza.

Con 26 años, el desembarco del ex jugador de Córdoba Rugby en esta disciplina fue casi impensado y, por eso, su actuación cobra más relevancia.

“No conocía este deporte. Hasta hace un mes, no sabía que existía”, admite Busso desde Turín en diálogo con Mundo D y explica entre risas: “Me vine a Italia para buscar mi ciudadanía y a probar suerte haciendo lo que me gusta que es jugar al rugby. Lo del ‘bob’ se dio todo muy rápido”.

Ignacio lleva nueve meses viviendo en Italia y sobre su acercamiento al bobsleigh, cuenta: “Un martes me llamó un tal Paolo Biglieri (piloto) de parte de un amigo y me contó de qué se trataba el deporte. Me invitaron a entrenar el jueves y nos fuimos para Alemania. La experiencia me gustó a pesar de que nos dimos vuelta en la primera largada (risas). Y sin darme cuenta, ya estábamos compitiendo en la Copa Europa de bobsleigh”.

–¿Qué metas tenés para este año?

–Representar a mi país me enorgullece y me pone muy feliz... Espero mejorar mis tiempos en cada carrera y aprender la técnica del empuje.

–¿Y las del equipo?

–Queremos entrenar y consolidarnos para mejorar todo lo posible y sumar puntos. Pero también voy a agregar la meta de mi piloto, que es estar en los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi 2014, cuyo período formal de clasificación comenzará en octubre próximo.

–¿Qué se necesita para hacer este deporte?

–Para ser piloto, sensibilidad y percepción para el manejo del “bob” (trineo). Y para el equipo, potencia y mucho corazón, como todo cordobés (risas).

Poco conocido

Bobsleigh. Es una de las modalidades de descenso en trineo. Las pistas modernas están hechas de hormigón y son refrigeradas. Poseen una recta y un laberinto de múltiples curvas consecutivas (al menos 15).