Storm Bet cerró el año corriendo
El crédito de Alejandro Ortiz impuso condiciones en el Clásico Clausura. Su escolta fue Versatility.
Tal como se palpitaba durante la semana (o mejor dicho: desde el mismo momento en que se realizó la ratificación) Storm Bet y Versatility fueron los protagonistas del Clásico Clausura que, como su nombre lo indica, fue el cierre de la temporada en el Alto de barrio Jardín. Y fue victoria para el primero por tres cuartos de cuerpo por la simple razón que, amén de haber corrido un poquito más que el zaino de Sergio Quintana, tuvo un plus a su favor: que su jockey, Guillermo Torres, no solo lo entiende, sino que además sabe cómo y cuándo pedirle el resto. Lo que, en buen romance, se denominaría el binomio perfecto.
Lo cierto es que sabiendo "la cátedra" que el caballo estaba sano (de hecho estaba puesto al oleo por Alejandro Ortiz), no extrañó que a la hora salir a correr, este hijo de Bernstein y South Besa, figuraba como el gran favorito (al final pagó 2,25 por cada peso apostado) con una leve ventaja sobre Versatility (dio 1,25 a place) mientras se encaminaban hacia las gateras. Fue en esa condición, y en el momento exacto en que "La Chula" apretó el botón que abría los partidores, que las dos fijas del día salieron a hacer su carrera. En el pique, fue Versatility el primero en indicar el camino, pero fue inmediatamente sosegado por Fernández, sabiendo que la carrera se definiría en los últimos 400.
Así fue que en la recta del fondo el puntero fue Corsalone, seguido por Mind Blowing, Molemoli, Ponderado Man, Versatility, Storm Bet y Tamarisko.
Al entrar al codo, Storm Bet se ubicaba segundo y Versatility cuarto, corriendo a la expectativa, pero siempre evitando que el favorito se le hiciera perdiz. Tal vez porque sentiría que le sobraba caballo, es que Torres decidió tomar la punta en pleno codo, con un accionar que, a ojos vista, era tan cómodo como arrollador, como que cuando pisó el palo de los 400, la sensación era que el zaino doradillo no perdía más. Como que una vez que cambió de mano, además de corazón le sobró furia para contener la atropellada que había medido “Calchinero” Fernández con Versatility, quien como en el San Jerónimo pasado, volaba arriba. Tercero, a cuatro largos, llegó Ponderado Man, mientras que el resto del trencito lo completaron Molemoli, Corsalone, Mind Blowing y Tamarisko. Y todo sucedió en 1m38s5/100 para las 16 cuadras de carrera.

