Panamericanos: D'Arcángelo le da a Córdoba la primera medalla
El cordobés logró el pase a semifinales en squash, junto al rosarino Robertino Pezzota, y se aseguró el bronce. Luego, perdieron ante México en las "semis".
"Es mi primer Juego y coronarlo con una medalla me pone muy feliz". Hernán D'Arcángelo se dio un gusto de aquellos en Guadalajara, y aunque al final le haya quedado un sabor agridulce, la "panzada" de felicidad, seguramente, será inolvidable.
El cordobés le dio ayer a Argentina la segunda medalla en los Juegos Panamericanos junto al rosarino Robertino Pezzota al alcanzar las semifinales del dobles masculino de squash. Lo hizo tras vencer a Brasil en cuartos y estalló de felicidad. Pero su cara fue otra a la noche, después de perder ante México cuando buscaba alcanzar la definición.
El contraste de sensaciones fue evidente y lógico. Pero con el paso del tiempo seguramente predominará la primera imagen. Aquella que se dio cuando el reloj indicó las 18 y el marcador señaló que Argentina venció a Brasil por 8-11, 11-9 y 11-5 después de una hora y 53 minutos asegurándose una medalla ante Vinicius de Lima-Rafael Fernandes.
El cuerpo técnico argentino saltó excitado de sus silla y un estruendoso grito copó el recinto. Adentro de la cancha, D’Arcángelo y Pezzota se abrazaron como no creyendo lo que había conseguido.
Entonces todo era felicidad y satisfacción. "Ya entramos en la historia grande del squash, porque sólo una vez se había conseguido una medalla en el pasado", reconoció orgulloso el jugador tras el partido ante Brasil y deseó: "Ojalá que esto sirva para que se haga conocido este deporte y se difunda más".
Hernán jugó dos Mundiales y tuvo reiteradas participaciones en campeonatos sudamericanos y panamericanos de su deporte, pero en Guadalajara tuvo su debut en la Fiesta de América. "Me faltaba un Juego, y coronarlo con una medalla me pone muy feliz", enfatizó el cordobés, que juega en Maipú y Botánico.
En el corazón de la colonia Jardines de Alcalde de Guadalajara se gestó el gran logro del cordobés que terminó con una mirada triste. Los chicos se quedaron a las puertas de la final al caer 2-0 (11-4 y 11-6) ante el fuerte equipo de México.
Ofuscado por la derrota, el cordobés remarcó también la calidad de la dupla rival y confió en que, cuando se “enfríe” podrá darle real dimensión a la medalla obtenida. La misma que le había dado horas antes, cuando se la había asegurado.
La estrategia utilizada para enfrentar a Brasil de jugar puntos largos no surtió efecto ante México, que además contó con el apoyo constante del público que colmó la pequeña capacidad del recinto.
"Lo veníamos trabajando hace tiempo. Teníamos una ilusión muy grande por conseguir una medalla. Es realmente emocionante", subrayó el rosarino Pezzota, tras ganar la medalla de bronce en su tercera participación panamericana.

