Nocaut al mentón argentino
Para atrás. El boxeo de nuestro país cerró un 2015 para el olvido en el plano internacional con la derrota del mendocino Juan Carlos Reveco en Japón. El zurdo bonaerense Jesús Cuellar quedó como el valor más destacado del momento.
La rotunda caída por nocaut técnico en 11 asaltos que Juan Carlos Reveco experimentó el jueves (en la mañana argentina) en Osaka contra el japonés Kazuto Ioka por el título mosca de la Asociación Mundial (AMB) cerró un 2015 pavoroso para el boxeo argentino en cuanto a resultados internacionales. Todo lo que podía salir mal, salió peor aún. Por eso, esta derrota, sumada a las de Lucas Matthysse y César Cuenca, el retiro definitivo de la actividad de Sergio "Maravilla" Martínez y el abandono virtual pero no confirmado de Marcos Maidana prefiguran para 2016 un escenario de cambios en el pugilismo nacional.
Todo a Cuellar
Todavía quedan como campeones mundiales Jesús Cuellar (pluma AMB) y Víctor Emilio Ramírez (crucero FIB), quienes, inevitablemente, serán los protagonistas centrales del boxeo de este nuevo año. Sin dudas, el zurdo bonaerense Cuellar ha quedado como el valor más destacado del momento.
Tuvo un buen 2015 con dos defensas victoriosas en los Estados Unidos ante el ex campeón australiano Vic Darchinyan (GKOT 8, el 6/6 en Carson, California) y el puertorriqueño Jonathan Oquendo (GPP 12 el 5/12 en Brooklyn, Nueva York), suma 6 triunfos consecutivos en aquel país) y proyecta un 2016 interesante.
La idea de Cuellar (y de su mánager Sebastián Contursi) es hacer uno o dos combates más como campeón de los plumas (podría unificar su corona con el supercampeón mejicano Leo Santa Cruz o con el titular del Consejo, el estadounidense Gary Russell) y saltar a los superplumas para no exprimir tanto su físico a la hora de meterse en la categoría.
Su estilo abierto y ofensivo ha evolucionado en los últimos tiempos a partir de una mejoría en sus desplazamientos y de una izquierda sumamente activa. Y, lo que ya es mucho decir, resulta del agrado de los grandes ejecutivos de la TV, que prevén programarlo al menos tres veces durante el 2016.
En cambio, no se puede ser tan optimista con Ramírez. El llamado “Tyson del Abasto” y protegido deportivo del ex gobernador bonaerense Daniel Scioli, ilusionó cuando el 10 de abril pasado, batió por puntos al nigeriano Ola Afolabi en Benavídez (provincia de Buenos Aires).
Pero decepcionó en la misma medida cuando el 2 de octubre y en el mismo sitio, arañó un empate angustioso frente al jamaiquino Ovill Mc Kenzie, un retador de ocasión. Empeñoso pero sin grandes luces en lo técnico, Ramírez no transmite la sensación de ser un campeón sólido. Por eso, la proyección de su futuro no pasa de su próxima defensa.
¿Y el resto?
Habrá que ver qué intentan Reveco, Matthysse, Cuenca y Omar Narváez para recuperar el terreno perdido y reinstalarse en el primer plano internacional. Sería prematuro darlos de baja todavía de los grandes escenarios. Pero los cuatro (y sobre todo Narváez, quien carga con 40 años e hizo una sola presentación en el año 2015 frente al dominicano Diego Pichardo) ya parecen haber entrado en la fase descendente de sus carreras.
Por su parte, el welter bonaerense Diego “la Joya” Chaves deberá definir para que está. Esperó todo 2015 la chance por un título mundial y cuando esa ocasión parecía haber llegado, el inglés Kell Brook lo dejó de lado y eligió otro adversario. Chaves lleva un año largo de inactividad y tendrá que apurar el paso antes de frustrarse.
Quizá Jorge Sebastián Heiland pueda conseguir una chance por el título de los medianos. Pero el juego grande de la división parece pasarle muy lejos. El noqueador kazajo Gennady Golovkin es el campeón de la Asociación y la Federación, el mejicano Saúl “Canelo” Álvarez reina en el Consejo y es muy posible que ambos protagonicen una gran superpelea, en el segundo semestre de 2016.
Por último, y en el plano de las promesas, los hermanos Brian y Alan Castaño, Fabián Maidana (el hermano menor de Marcos) y el tandilense Matías Rueda, campeón argentino de los plumas, proseguirán sus campañas en los Estados Unidos cobrando en dólares pero todavía lejos de las marquesinas luminosas. La meta para los tres será ganar cada vez que suban al ring. Acaso, recién en 2018 pueda llegarles una pelea grande, aunque son parte de la esperanza argentina.

