Liu Song fue oro en Guadalajara y se clasificó para Londres 2012
Una historia muy particular. Liu Song fue el único campeón panamericano con colores albicelestes de la jornada del jueves. El chino, que desde 1995 vive en nuestro país, le dio a Argentina la primera medalla dorada de la historia del tenis de mesa.
Tiró su paleta, levantó las manos, salió corriendo, saltó dos vallas, se revolcó por el piso, abrazó a su entrenador y gritó con su particular tonada: "Vamos Argentina". Su festejo fue tan rápido como la velocidad en que viaja la pelotita blanca cada vez que él la impacta. El chino nacionalizado argentino Liu Song le dio ayer al país su primer oro panamericano en la historia del tenis de mesa y demostró emocionado que siente estos colores.
Es tan argentino Song que, con la de ayer, igualó al abanderado de la delegación nacional, Walter Pérez, como el máximo ganador de medallas del país con ocho preseas en la historia. Y además, se aseguró su lugar en los Juegos Olímpico 2012 con su triunfo en la final ante el local Marcos Madrid por 4 a 1 (11-8, 11-6, 5-11 y 11-9).
Pero no se conforma. "Londres está cerca pero también está lejos, porque necesito festejar", bromea el campeón en conferencia de prensa y avisa que la celebración "tendrá parrilla seguro, pero vino no, porque en la Villa no se puede". Y lo más importante: "Necesito ayudar a los jugadores argentinos. Yo ya tengo mi ticket para entrar a Londres, pero tengo que colaborar para que seamos más", analiza.
Argentino y de BocaSong llegó a nuestra patria en 1995, cinco años después de que su familia se trasladara a territorio criollo y se radicara en el barrio porteño de Flores. Sin hablar una palabra de español llegó con su paletita al Cenard: enseguida mostró sus cualidades y se transformó en argentino.
Con todo resuelto, en Winnipeg 1999 participó en los primeros Panamericanos ganando en su debut una medalla plateada. Desde allí nunca más falló.
Por eso, ayer se mostró tan feliz. Su festejo fue un grito de desahogo para él y para todo el cuerpo técnico. Por fin, Song pudo imponerse en una final panamericana después de haber perdido cuatro (dos en single y dos en equipo). Eso también lo ayudó ahora. "Gané por la experiencia. Yo sé qué es jugar una final", analiza. "Fue uno de los partidos más importantes de mi vida. Yo con esta edad (39 años), si no salía campeón hoy (por ayer), capaz no salía nunca. Por eso me emocioné tanto en el último punto", valora.
“Llegué como favorito y estoy esperando esta medalla de oro hace 12 años, porque desde el ‘99 que represento a Argentina y tenía muchas ganas de ganarla”, dice quien en los primeros años del nuevo milenio se fue a Europa a jugar profesionalmente. Ahora vive en Francia con su mujer y sus hijos, pero como aclara el presidente de la Federación Argentina de Tenis de Mesa, Néstor Tecna, “él siempre está”.
“Hasta viene para torneos sudamericanos, que no son tan relevantes. Es un jugador importante para nosotros. Muy conciliador, muy presente”, dice el dirigente. Y también lo halaga Matías Alto, el director técnico del equipo: “Es un fenómeno en todo sentido. Es el jugador más profesional que conozco”.
Song está comprometido con el equipo y se siente un argentino más. “Desde que llegué aprendí muchas cosas: la cultura, a comer asados, todo eso... Aunque todavía no probé el mate”, reconoce y, como para subrayar su “argentinidad”, remarca: “Yo soy hincha de Boca. Allá vi por primera vez a un grupo de hinchas alentando desde una hora antes del partido. Aparte, Maradona es muy famoso en China”.

