La otra cara de la moneda del handball cordobés
Todo balance tiene sus debe y haber; hace unos días el balance de este deporte analizaba los debe, hoy hablamos del haber, capitales importantes que en 2015 se han hecho lugar en la competencia de este deporte.
Hace unas semanas atrás hablábamos del “año perdido” de este deporte. Una crítica, que advertimos que muchos tomarían como destructiva disparando sus descalificaciones e insultos –se confirmó esa acción- pero gestado, el análisis, con la intención de concientizar y señalar que actuar dentro de los reglamentos es lo que mejor le puede hacer al impulso y crecimiento de esta disciplina.
Los agravios cayeron sobre el autor de la nota, pero la información no pudo ser refutada ni desmentida. No se había mentido ni manipulado, solo informado luego de una extensa investigación, investigación que tiene todos sus fundamentos y fuentes chequeables.En la otra cara de la moneda, más allá del esfuerzo de los clubes federados en mantener la disciplina viva, se destaca la liga Copa Leones, torneo que reúne a los equipos del interior de Córdoba que se van insertando poco a poco y con constancia, en el nivel deportivo y organizativo que implica la competencia.En esta liga, lo que prima, es el esfuerzo de jugadores y técnicos que con recursos distintos los equipos federados han hecho crecer un torneo que cada año incluye más gente, más equipos y suma jugadores a la población de hándbol local.La otra cara positiva de la moneda es la aparición de nuevas figuras arbitrales que no sobrepasan los 25 años de edad y que le aportan un clima diferente a cada partido. Figuras como Marcos Petrone y Pablo Pivatto encabezan una camada de recambio necesaria que repercutirá en el nivel del deporte. Diálogo, docencia, firmeza y capacidad para contextualizar y analizar las tensiones de un partido y sus protagonistas son la marca que van imponiendo en cada partido.
Físicamente a la altura de la competencia, esta camada, va pidiendo mayor protagonismo y los clubes lo exigen, se tranquilizan, comprenden y aceptan las equivocaciones –el diálogo es la buena causa- cuando estas duplas arbitrales son designadas para dirigir un partido. Sera decisión de la Federación Cordobesa de Handball apostar por ellos y darles mayor espacio en la temporada 2016.¿Qué hacer con los jueces veteranos? Invertir en ellos. La FCH debería cuidarlos física y mentalmente para que el deporte no pierda la experiencia de muchos de ellos.
Un PF que, al igual que los equipos, les garantice una preparación física semanal acorde a las exigencias que insume su tarea en un partido de handball y la cantidad que deben dirigir por fin de semana. Y también, porqué no, cursos de comunicación y psicología, capacitación que también deberían tomar los técnicos para saber dialogar y manejar los momentos de tensión entre dos partes que son las que garantizan la sana competencia.
También será decisión de la Federación Cordobesa de Handball invertir ellos y no perder algunos referentes necesarios para el deporte que luego ejerzan la docencia sobre las nuevas camadas. Finalmente, esta cara positiva del hándball cordobes, es la aparición de la categoría "maxihándbol", fundamentalmente en mujeres.
Cada vez más equipos de “mamis” aparecen en Córdoba reuniendo a jugadoras que alguna vez fueron federadas y otras que solo quieren jugar por diversión.
Torneos locales e internacionales de carácter amistoso se han desarrollado durante todo el 2015 reuniendo un gran caudal de público: la familia, sustento fundamental para que el deporte, en cualquiera de sus categorías, pueda seguir creciendo.

