Juegos Olímpicos Londres 2012: El disfraz, de regalo
Juan Ortiz es uno de los dos argentinos que participaron como voluntarios de la Ceremonia Inaugural. Exitadísimo y feliz, le contó a Mundo D las sensaciones que tuvo al ser parte de un evento histórico.
“Somos como mil yendo a tomar unas cervezas”, me dice Juan Ortiz, exitadísimo a la 2 de la mañana de Londres, mientras busca un bar con parte de los que participaron en la fiesta. Acaba de pasar la Ceremonia Inaugural de los Juegos Olímpicos y uno de los dos argentinos que tomó parte no puede creer lo que acaba de vivir.
“Increíble. Todo salió como habíamos practicado”, me cuenta. “Habíamos hecho esta ceremonia completa tres veces, con gente en las tribunas… Sin las sorpresas, claros, pero tal cual la vieron. Y salió perfecto”, ratifica emocionado.
Juan fue uno de los actores que participó del número del comienzo, en el paso de la Inglaterra preindustrial a la de la Revolución. “Los tambores buscaban darle dramatismo a la escena. Eso nos pidió Danny Boyle al explicarnos por qué lo hacían”, relata el salteño en su acento bien marcado, mientras trato de preguntarle de todo en cinco minutos.
Pero Juan está a mil. Sigue excitado y feliz por su participación, sintiéndose parte de un hecho histórico. “Logré sacarme fotos con algunos deportistas argentinos, porque después de la actuación, me cambié y fui parte de los que separaban a las delegaciones. ¿Me viste vestido de pantalón blanco y remera negra?”, me pregunta y yo le digo que quizá logré distinguirlo desde la tribuna.
A Juan lo descubrió Mundo D hace meses. Contó que sería parte de la Ceremonia y ahora el sueño está cumplido. “Vengo caminando por Stratford y sigo viendo gente. Es que estuvimos cinco meses preparando todo”, relata por teléfono. Su voz está disfónica, pero es cristalina. Es que se le sale el corazón por la boca. “Me llevo a casa, de regalo, el disfraz que usé”.
Le pregunto cómo hacía para seguir el ritmo con el volumen a mil. “Cada uno de los actores teníamos un retorno. En cada oído, escuchábamos a Rick Smith, siempre estuvo ahí”, dice.
Según averiguo, Smith es uno de los integrantes de Underworld, el grupo que trabajó con Boyle en Trainspotting, entre otros filmes. “Teníamos al tipo diciéndonos lo que teníamos que hacer. Nos marcaba los tiempos, nos daba indicaciones. Todo”, asegura Juan.
Fue como una película gigante en tiempo real. Una obra de teatro milimétrica. “Y el miércoles arrancamos con el ensayo de la Ceremonia de Cierre. Otra vez, a trabajar. Todo gratis porque somos voluntarios. Es el espíritu olímpico”, me dice. Y le creo, cómo que no.

