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En Río, la celeste y blanca llena a todos de adrenalina

¿Cómo aislarse de la emoción que generan los deportistas argentinos? Es un momento único para todos los siguen los Juegos.

14 de agosto de 2016 a las 01:06 p. m.
Redacción La Voz
En Río, la celeste y blanca llena a todos de adrenalina
Los argentinos sigue los Juegos Olímpicos con pasión (Foto: Télam).

La siesta del sábado sacudió la modorra en Argentina. Los Juegos Olímpicos llenó de adrenalina a un país bien futbolero, pero que se apasiona igual o más cuando un argentino representa al país. Sea en el deporte que sea.

Y cuando esa contienda se define en los últimos segundos, el corazón late más fuerte y los nervios son los protagonistas.

Ayer, con Juan Martín Del Potro y la selección masculina de básquet sucedió algo comparable como cuando juega la selección de fútbol en instancias finales. Todos están expectantes.

Queriendo saber a qué hora juegan los argentinos. Cómo se define. Contra juega en la siguiente instancia. Preguntando cuestiones reglamentarias. O cuestionando algunos fallos arbitrales sin saber bien por qué los cobra.

Todos son especialistas. Todos opinan. O cuestionan las decisiones que toman los jugadores en fracciones de segundos.

Tipos como “Delpo”, “Facu” Campazzo, “Chapu” Nocioni, “Manu” Ginóbili o “Luifa” Scola quieren ganar. Y piensan que la decisión que toman es la mejor para quedarse con ese punto. Que a veces es para remontar un juego u otras para definirlo.

Hoy Del Potro va por otra medalla de oro para Argentina. Por tomar buenas decisiones, Paula Pareto se quedó con la primera presea dorado en estos Juegos Olímpicos. Hoy “Delpo” buscará equivocarse lo menos posibles frente a Andy Murray.

Al básquet le queda todavía otro partido del grupo, mañana contra España, y después vendrán los cruces para definir si sigue en carrera o se vuelve a casa.

Sean como fueran los resultados que se den en el tenis o el básquet, lo que generaron en la siesta del sábado fue inolvidable. Llenaron de adrenalina la modorra sabatina y nos entusiasmaron a todos.

Eso genera un país amante del deporte, que cuando viste de celeste y blanco la pasión crece a dimensiones insospechadas.