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Defienden, patean el córner y cabecean

Los humoristas Camilo y Nardo están pasando por un gran momento. Cómo es para ellos ir a ver a Belgrano o a Instituto y lo que cambiarían por ver a Messi levantando la Copa del Mundo.

12 de febrero de 2017 a las 09:06 a. m.
Defienden, patean el córner y cabecean
Como en la popular, Nardo y Camilo hicieron de las suyas en la Sede Integral. (foto: Javier Cortez)

Se complementan a la perfección. Cuando uno ataca, el otro sube a buscar el pase. Cuando uno defiende, el otro baja a cubrirle la espalda. Son la pareja perfecta. La delicia de cualquier entrenador. Marcan, defienden, atajan lo que le tiran, patean el córner, cabecean y hacen el gol. Todo eso hacen arriba de un escenario y son la sensación del verano teatral en Villa Carlos Paz, donde se presentan de jueves a domingo a las 22.45 en el Teatro del Lago con la obra Herederos de este humor, junto a Camila Vázquez y “Bomba” Allende.

Pelean la punta y ya consiguieron, entre otras cosas, ganar el premio VOS al mejor espectáculo humorístico de la villa y fueron ternados para los premios Carlos en el rubro humorístico-musical.

Uno es Camilo Nicolás, hincha de Instituto; el otro, Nardo Escanilla, hincha de Belgrano. Juntos son Camilo y Nardo, una pareja armada por un integrante de Los Pelafustanes (Camilo) y otro de Los Biólogos (Nardo), exponentes del stand up vernáculo.

Desde hace un par de años instalaron sus historias humorísticas en las redes sociales y de allí saltaron a los grandes escenarios. Son muy divertidos, tanto que todo lo que dicen es un chiste permanente, aunque son para tomárselos en serio.

“Tenemos menos deporte que Bonanza”, dijo Nardo cuando el cronista intentaba explicarle el motivo y el objetivo de la nota.

–A los periodistas deportivos por ahí nos resulta más fácil entrevistar a un deportista que a una persona de otro ámbito, pero la idea de estas charlas es descontracturar al deporte y darle a los hinchas algo más que un 4-4-2.

–Nardo: Claro, por ahí vos le preguntás a un deportista cómo está y te dice “bueno, estamos trabajando, estamos haciendo todo lo posible para ganar”.

–Camilo: O “el grupo está sólido”.

–Nardo: Y el periodista quiere saber más, le pregunta si le van a romper el coso. “Y, vamos a dejar todo en la cancha, vamos a hacer lo posible. La hinchada nos está alentando, la dirigencia nos apoya”. Se ponen un disquete y no le sacás una respuesta jugosa ni a palos.

–Camilo: En este último tiempo nos hicimos amigos de algunos jugadores y cada vez que nos juntamos hinchamos las bolas con esas cosas. Por ahí están hablando re normal y de pronto le preguntás: “Che, ¿dónde vas a jugar el año que viene?”. “Bueno... Nosotros estamos planteando, estamos viendo que es lo mejor. En este momento estoy enfocado en el campeonato. Después veremos qué pasa el próximo año. A ese tema lo maneja mi representante”.

–¿Tienen jugadores entre el público?

–Camilo: Sí, muchos y de todos los equipos. Aquino, por ejemplo, el nuevo refuerzo de Belgrano, llegó a Córdoba y creo que al día siguiente ya nos estaba viendo a nosotros. De básquet también. “Brunito” Lábaque fue un montón de veces a vernos. Cantantes también, muchos.

–Nardo: Periodistas deportivos también, fueron todos.

–Yo no fui.

–Nardo: Bueno, ahora andá. Todos tienen muy buena onda con nosotros, menos vos por supuesto. Con esta temporada nos dimos cuenta de la onda que nos tiraron los periodistas, los medios, los otros artistas, los jugadores. Nosotros la remamos desde hace mucho y nunca nos metimos en puteríos.

–Camilo: Creo que también hemos pegado en nuestra generación, que va de los 25 a los 35 o 40 años. Tenemos muy buena onda con todos. También el apoyo del diario fue importante con las notas, los Premios Vos. Todo nos ha servido mucho y también el tema de las redes. Con los cuarteteros, sobre todo los jóvenes, salvo “el Negro” Videla, hemos pegado mucha onda personalmente y a través de las redes.

–Nardo: Matías Barzola también ha pegado mucha onda con nosotros. De hecho empezó a hacer Stand Up con nosotros. Me tuvo que suplantar a mí, se animó y de ahí arrancó. Al que no pudimos convencer todavía es al “Negro” Videla.

–Camilo: “El Negro” Videla es muy divertido. Te tira dos palabras y son tres chistes en el medio.

–En el circuito under...

–No sabemos qué es eso. (Camilo y Nardo)

–En el under, cuando uno estaba en Los Pelafustanes y el otro en Los Biólogos, ¿se planteaban una rivalidad como Boca-River pero en escenarios distintos?

–Camilo: No, representábamos cosas diferentes. Sí pasó que surgimos en un mismo momento. Los Pelafustanes y Los Biólogos tuvieron su lugar en la escena de Córdoba. Lo que sí creo, es que Camilo y Nardo traspasaron la frontera de la provincia y eso quizá es lo que le da más trascendencia. Nosotros fuimos los encargados de elegir a los mejores.

–Nardo: Camilo me dijo “elegí al mejor de Biólogos” y yo le dije “elegí al mejor de Pelafustanes”. Estuvo peleado en un momento pero bueno, al final quedamos nosotros.

–Camilo: Un día me senté conmigo mismo y me dije, “eh, como no me vas a elegir a mí”.

–Nardo: Después, con esto de las redes sociales se comenzaron a viralizar los videos y de pronto un día llegamos a Buenos Aires y el quiosquero nos conocía; fuimos a San Juan y el quiosquero nos conocía. Y dijimos, “este tipo trabaja en todos lados”, pero no, eran personas distintas.

–Camilo: También a partir de esta temporada pegaron mucho Camilo y Nardo y fue clave para nosotros porque terminamos por transformarnos en un boom y en referentes del humor de Córdoba de la nueva generación. Ahora hay que seguir trabajando para ver si podemos llegar al lugar que llegaron los grandes, como “Cacho” Buenaventura, “el Negro” Álvarez o “el Flaco” Pailos.

–Comparando lo que hacen en el escenario con lo deportivo...

–Nardo: Somos unos cracks.

–Serían una dupla como Bochini-Bertoni, Maradona-Caniggia...

–Nardo: Maradona-Caniggia me gusta mucho.

–Camilo: A mí, lo que me pasa ahora es que no me imagino arriba de un escenario sin Nardo. Hemos manejado muy bien los tiempos. Entre mi histrionismo, mis caras, mis chistes y la seriedad de Nardo hemos conformado una muy buena dupla.

–Me vas a hacer llorar.

–Nardo: Le hiciste poner los ojos llorosos al periodista.

–Camilo: No, hemos logrado un buen complemento.

Imagen de la nota

–Les propongo un cambio de roles. Ustedes están casi siempre arriba de un escenario con un público que espera cosas de Camilo y Nardo. ¿Qué pasa cuando los que están sentados son ustedes, pero en una cancha de fútbol? ¿Sufren por Belgrano e Instituto?

–Nardo: Yo no me río de Belgrano, tampoco lloro. No voy a hacer declaraciones este año, vamos a dejar todo este año. Hasta que no empiece el campeonato no hablo, eso está estipulado en el contrato. No, en verdad. A mí el fútbol me pone muy nervioso, tanto Belgrano como la selección argentina. Me como las uñas y muchas veces no me doy cuenta hasta que caigo en la cuenta que me estoy destrozando los dedos. Capaz que no lo expreso, pero por dentro soy un terremoto de nervios. Me pasaba cuando me juntaba con mis amigos para ir a la cancha. Ahora no tanto porque muchas veces coinciden el partido con alguna actuación, entonces se hace más difícil ir. Es un dolor de huevo. Mis amigos son de esos que van a la cancha y putean antes de entrar, durante el partido y cuando termina. No les importaba cómo salían, ellos puteaban. Y por ahí yo me envalentonaba con eso y me pegaba una descargada.

–Camilo: A mí me pasa mucho con los partidos de fútbol en que estoy mirando el detrás de escena, no tanto lo que pasa en el juego en sí. Lo miro al arquero y me pregunto qué estará sintiendo, que le pasará por la cabeza. Van a patear un penal y pienso si por la cabeza del pateador pasará todo lo que laburó para estar ahí. Empiezo a pensar que les corre por la cabeza a los jugadores, a los entrenadores.

–Nardo: Yo, cuando va un tipo a patear un penal le miró la cara y opino. Digo, “no, este tipo está mal, este está bien”. Cuando Messi fue a patear el penal ante Chile por la Copa América lo primero que dije fue “qué está pasando por la cabeza de este pibe”. Todo el mundo mirándolo y cuando lo erra sale a decir que dejaba la selección, yo dije “que centradito”. Yo, en su lugar, le hubiera metido un bollo al primero que se me cruce.

–¿Sacan cosas de la tribuna para sus espectáculos?

–Nardo: No, pero aunque uno no quisiera lo está haciendo porque nos criamos con eso. Nunca dijimos vamos a la cancha a escuchar que dice la gente. No, lo hemos mamado los dos de pibes. La forma de hablar que tenemos...

–Camilo: Con Nardo tenemos un sensibilidad especial para detectar lo que está pasando. El hallazgo del humorista es encontrar ese momento en el que se pueden contar historias en las que el púbico se siente identificado. Si vos hablas del odontólogo, todo el público sabe de qué estás hablando porque todos hemos pasado por un consultorio odontológico. El hallazgo es encontrar ese momento.

–Una función especial para Messi o ustedes en la tribuna y “Leo” levantando la Copa del Mundo. ¿Qué eligen?

–Nardo: La Copa del Mundo, sin dudas. Salir campeón con Messi. No tiene comparación. Nos pueden pasar millones de cosas que están buenísimas, pero salir campeones del mundo no tiene precio. Hace 30 años que espero ver campeón a la selección, tranquilamente puedo esperar 30 años para actuar para Messi.

–Camilo: La Copa del Mundo y después le decimos a Messi si no quiere que le hagamos una función.

En la mesa, las tazas están vacías. El cortado de Nardo y el cronista y la lágrima de Camilo son historia. También las tres medialunas que pidieron y devoraron en el bar de la sede integral de La Voz del Interior mientras no paraban de hablar, de contar historias, de reírse y de hacer reír. Son Camilo y Nardo o Nardo y Camilo, una dupla perfecta.