Ansaloni confió en su fortaleza
En nuestro país siempre fueron reducidas la cantidad y la actividad de los pesos pesados. Es posible que esas causas admitan curiosas y prolongadas campañas en la categoría. El sampedrino Reinaldo Ansaloni, por ejemplo, jamás debió esperar la decisión de los jurados desde el 16 de mayo de 1953, fecha de su debut, al 14 de noviembre de 1959, la noche de su última pelea. Protagonizó 30 combates, ganó 25 (todos por fuera de combate) y sufrió cinco derrotas (de la misma manera). En su tercera presentación perdió el invicto ante Archie Moore, de paso por Buenos Aires, perdiendo por KOT 4º. Georgetti nunca debió esperar un fallo por puntos en su marcha profesional. Noqueaba o lo noqueaban.
Piedra del camino. En 1958 apareció un grandote en Necochea, apodado Kid Tutara. Se llamaba José Saro Giorgetti, que en Mar del Plata noqueó a algunos grandulones en un par de minutos y con seis victorias consecutivas se constituyó en atracción. En condición de invicto, Georgetti salió airoso las tres veces que enfrentó a Ansaloni durante 1959. La primera en Mar del Plata, por KO 4º (23 de enero). Las otras, con el título argentino en juego, en el Luna Park (27 de junio, como hoy) por KO 2º y (14 de noviembre) por KO 1º. El segundo choque obligó al examen clínico de Ansaloni.
Fortaleza. Al de San Pedro se le detectaron irregularidades neurológicas y no obtuvo la autorización para otro desquite. Fue cuando tomó con sus manazas al médico de las solapas, lo levantó 10 centímetros del suelo, y le gritó: "O me da el permiso para pelear o lo c… a trompadas y le rompo el consultorio". Fue la pelea que lo retiró de la actividad. Los golpes de Georgetti acertaron en su cabeza y cayó despatarrado en el suelo. En el camarín insistió en haber recibido "un golpe de suerte". Contaba 27 años. Fiel a su naturaleza de hombre de campo, vivió confiando en su fortaleza. Justo un martes 13, en abril de 1971, se empantanó el camioncito de un vecino cargado de naranjas. Reinaldo trató de sacarlo del barro y empujó con irracional fortaleza. Fue tal el esfuerzo que cayó extenuado. Horas después murió por un infarto cardíaco. Apenas tenía 38 años.

