A 33 años de Horacio Saldaño-Eduardo "Tito" Yanni
La Pantera Tucumana y el hombre de Mar del Plata protagonizaron uno de los duelos más violentos del boxeo nacional. Luego de enfrentarse, no volvieron a ser los mismos.
Ambos quedaron como si un camión le hubiese pasado por encima y apenas habían protagonizado los 15 minutos más bizarros sobre el ring del Luna Park.
A pura violencia de ganchos y crosses, ningún amarre, taquicardia arriba y estupor abajo. Furioso intercambio de golpes. Tres desmayados en el ring side. Un palo a palo que se toma el entretiempo, y vuelta a continuar.
La gente de pie. El doctor Amoia detuvo la pesadilla indicándole al árbitro Joaquín Arvas que la pelea no podía seguir. Saldaño estaba lesionado en un pómulo y tenía un ojo semicerrado.
Hace 33 años. El 15 de marzo de 1980 pelearon… por nada, a pesar que el marplatense "Tito" Yanni era el explosivo campeón argentino y sudamericano de peso welter. Horacio Saldaño no traía títulos, nunca los tuvo, pero arrastraba multitudes por el milagro que la gente identificó como carisma, aunque ya no era el mismo después de haber intentado, con un brazo inutilizado (perdió por KO 3º), la coronación mundial ante "Mantequilla" Nápoles.
Versión I. Cuenta "la Pantera" Saldaño: "Tito era un suicida, un loco, un asesino, un salvaje. En la primera pelea apenas tocó la campana lo 'primerié' con un zurdazo que lo hizo zapatear.
Era la única forma de pararlo. Me ganó (KOT 5º) porque era más joven (25 contra 32). Por suerte, después me desquité”.
En la revancha, ocho meses más tarde, se impuso Saldaño por KO 4º, sumando récord de boletería con unos 250 millones de pesos de la época.
Versión II. Cuenta Tito Yanni: "La gente celebró y nosotros dejamos pedazos de salud, pero así es el boxeo. Nadie me pegó tan duro como Horacio. Yo nunca más fui el mismo".
El tiempo los volvió a juntar cuando peinaban canas y se fundieron en un abrazo. Fueron los actores de la noche más terrible que el boxeo recuerda en el país.

