Julián Álvarez en Alianza, un “Chamigo” que va por más
Julián Álvarez, el DT entrerriano de Alianza Jesús María-La Calera, está satisfecho por lo realizado por su equipo, aunque asegura que aún “pueden dar más”. Llevó al club a dos finales y afrontará desde mañana los cuartos de final.
Fiel a sus orígenes entrerrianos, más precisamente de Basavilbaso, donde a los 15 años comenzó a dirigir al equipo del Colegio Nacional, Julián Álvarez (40 años) abandona el gimnasio de los Potros de Jesús María con el termo bajo un brazo y con la parsimonia que tipifica a todo habitante forjado lejos de las luces de las grandes urbes.
Será por eso que Jesús María le sienta bien, pero no sólo para su tranquilidad cotidiana, sino porque llegó a un lugar necesitado de un entrenador con su perfil y sus características: trabajador, honesto, transparente, respetuoso y ambicioso con su proyecto.
Dicho perfil, sumado a otros factores provenientes del plantel y de la dirigencia confluyeron para que Alianza Jesús María-La Calera anime uno de los cuartos de final de la Liga Argentina de Voleibol (debuta mañana ante Ciudad en Buenos Aires), posicionando a Córdoba en una de las principales plazas de este deporte a nivel nacional.Estrecho colaborador de Julio Velasco en los planteles de selección nacional, desde que este regresó al país hace ya más de tres años, el entrenador de Alianza se siente más que satisfecho por la campaña que vienen realizando sus dirigidos.
“En una competencia donde hay fórmulas uno y vos comenzás, prácticamente, con un Fitito. Y meterse entre los ocho primeros de la competencia no es poca cosa”, razona Álvarez, quien sin ánimo de exagerar conoce la abismal diferencia de presupuestos que existe entre los equipos “Top”, por caso Bolívar o UPCN, y los Potros jesusmarienses: una relación de 6 a 1.
Acompañando el nuevo proyecto presentado por el club, donde tuvo que volcar sus conocimientos no sólo de entrenador para que ello sea una realidad, y a menos de un año al frente del plantel, Álvarez ha permitido enarbolar el nombre de Alianza, por primera vez en su historia, en las últimas finales de la Copa Aclav y de la Copa Desafío.
Sereno, pausado y con la tranquilidad que trasunta el percibir que su tarea y su planificación caminan tal lo planificado, Álvarez atiende a Mundo D en un banco en los jardines de la institución, mientras intercala saludos de socios y familiares de jugadores que han llegado a la ciudad a seguir las prácticas de sus seres queridos.
–¿Cómo está el equipo?–Está muy bien. Hemos terminado una segunda rueda de la Liga Nacional entrenando muy bien, con mucho volumen, practicando mucho saque y recepción. Como lo hicimos en toda la temporada, sobre todo bloqueo-defensa. Y hemos afianzado mucho el sistema de bloqueo en equipo, pese a las ausencias por varias lesiones traumáticas.
–Además pudieron demostrarlo...–Claro, además de entrenar muy bien, lo demostramos en los partidos. Porque no basta sólo con entrenar bien, sino que hay que demostrarlo, jugar bien y ganar. Y el equipo lo demostró, ganó partidos importantes, jugando muy bien al vóley, y llegamos a esta instancia de la mejor manera.

–¿Cuáles son las principales virtudes de Alianza? –Hemos mejorado mucho el ataque, sea de las puntas como de los jugadores del centro y también en los niveles de recepción, sea de recepción del saque flotado como del saque en salto, lo que nos ha permitido jugar a un mejor nivel sobre todo en el ataque de rotación. Además el equipo tiene mucho temperamento, que siempre juega punto por punto hasta el final. Hasta lo último.
–¿Esa es una de tus improntas?–Seguro. Como yo les decía a los jugadores en las primeras charlas a comienzos de temporada: yo pretendo un equipo que juegue hasta el último punto y que deje absolutamente todo dentro de la cancha. Que la gran cantidad de público que viene a mirar al equipo se vaya orgullosa de que el grupo dejó todo dentro de la cancha, a pesar del resultado.
–¿Y cómo lográs convencerlos?–Se logra con el trabajo de todos los días, tiene que ver con la personalidad de cada uno de los jugadores y mucho tiene que ver en esto cómo se conforma un equipo. Y en una segunda instancia, en cada uno de los entrenamientos y en cada uno de los ejercicios. Donde una pelota que viene fácil no hay que dejarla picar. Aunque sabemos que es difícil llegar a esa pelota hay que correrla, hay que estirarse igual, porque quizás en esta no llegamos, pero en la próxima seguro que vamos a estar más cerca y la vamos a sacar. Y si no la sacamos también estamos demostrando al rival que claramente somos un equipo aguerrido y que corremos todas las pelotas. Y eso, para la cabeza de un equipo, es muy importante. La parte temperamental y actitudinal es muy importante, y se logra en cada uno de los entrenamientos y en los juegos también.
–¿El equipo está en su techo?–Estamos en el mejor momento, sin lugar a dudas. Si bien todavía no hemos llegado al techo, creo que todavía hay un plus que podemos dar, sobre todo porque nuestro equipo ha tenido que adaptarse a varias situaciones debido a las lesiones de distintos jugadores. Nosotros pensamos una temporada con (Gustavo) Porporatto de titular y no pudo estar, después tuvimos un "Guille" García que estuvo lesionado, la lesión de Joaquín Gallego que recién se está terminando de recuperar de un hombro, la lesión traumática de Martín Zanotti, quien recibió tres clavos en un dedo meñique y que lo dejó 45 días afuera. Martín Hernández tuvo que pasar a jugar de central siendo que es opuesto... Pese a todo esto, el equipo tuvo una capacidad de adaptabilidad muy importante. Algunos jugadores fueron cambiando de roles y aún así logramos jugar muy bien y ganar partidos muy importantes para la clasificación. Hoy nos volvemos a adaptar.
–¿Llegará Guillermo García a los playoffs?–Ojalá que pueda llegar "Guille" García a jugar los playoffs porque es claramente el jugador más importante del equipo, sin lugar a dudas, pero la lesión fue muy grave y todavía tenemos esperanzas de que pueda estar. Pero más allá que juegue o no "Guille", creo que el equipo llega en su mejor momento para el playoffs.
–¿Cómo los está acompañando la gente?–Es muy importante el apoyo del público cuando uno juega de local. Y a mí una de las cosas que gratamente me ha sorprendido en esta Liga es el público de Córdoba. El público de Jesús María y de La Calera también. En todos los juegos no tenemos menos de 600 personas que alientan al equipo y lo hacen desde el primer punto hasta el último, y sobre todocuando el equipo más lo necesita, cuando está mal. No paran.
–Más allá del resultado final, ¿pensás seguir? –Es prematuro aún, pero tengo las intenciones de seguir. Es un lugar que me gustó mucho, la plaza tiene mucho por crecer, es un desafío muy lindo y me han atendido muy bien. Tengo intenciones de seguir por otra, pero se charlará cuando llegue el momento.

