Varias fichas a Del Potro en el US Open
El tandilense mantiene su regularidad en un alto nivel. Su madurez y la tranquilidad de sus objetivos le permiten pisar en cemento firme.
Protagonizar un Grand Slam no es cosa sencilla. Depende no sólo del nivel del jugador, o de otros factores propios como el momento que atraviesa, su confianza, y de factores externos, como el sorteo del cuadro y la fortuna que debe existir para llegar a las finales.
En las cuatro rondas disputadas en el US Open, Juan Martín Del Potro ha avanzado a paso firme y con solvencia. Ha ganado sus tres primeros partidos en sets corridos y sin demasiado esfuerzo, y el cuarto aprovechó el retiro por lesión del austríaco Dominic Thiem, lo que le da una cuota de descanso extra de cara a los próximos compromisos.
Su saque y su derecha han sido letales a la hora de enfrentar jugadores que, como el español David Ferrer, hacen de la garra su principal argumento. Y cuando debió definir tie-breaks (ante Diego Schwartzman, Steve Johnson y el propio Ferrer) los inclinó a su favor. Pero si bien sus herramientas están afiladas, su madurez las ha utilizado en los momentos juntos y de manera adecuada.
De todos los competidores que siguen en carrera en el cuadro masculino, sólo el serbio Novak Djokovic (abandono de Jiri Vesely en segunda ronda, y retiro de Mikhail Youznhy en tercera) tiene menos tiempo en cancha. Y de todos los preclasificados, le tocó en su llave el más "accesible", el suizo Stan Wawrinka, a quien ya eliminó en Wimbledon.
Y si algo le vino de arriba fue el retiro del austríaco Thiem, quien se le plantó de igual a igual y asomaba como un rival peligroso. Pero duró set y medio y "Delpo" terminó yendo a entrenar para relajarse después del partido.
Está en cuartos, entre los ocho mejores. Su casi seguro rival es Wawrinka (tampoco hay que subestimarlo) y luego vendría una hipotética semifinal con Andy Murray, su último verdugo en la final olímpica. Pero ya son partidos mano a mano, frente a frente, y lo dicho: dependen mucho de cómo lleguen a ese día y de la confianza que hayan acumulado en los cinco partidos previos.

