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Superan los 80 años de edad y no paran de jugar al tenis

No aflojan. Román Sliva, Carlos Donzelli, “Teté” Banus de López y Marcelo Ustarez en el Córdoba Lawn Tennis, dentro de una cancha, sin importarles la edad que muestra el DNI.

11 de febrero de 2017 a las 12:26 p. m.
Superan los 80 años de edad y no paran de jugar al tenis
No aflojan. Román Sliva, Carlos Donzelli, “Teté” Banus de López y Marcelo Ustarez en el Córdoba Lawn Tennis, dentro de una cancha, sin importarles la edad que muestra el DNI.

Superaron los 80 años pero lucen un espíritu de 30. Juegan al tenis pero animan –y han animado– muchos de los momentos, trascendentes o no, en el Córdoba Lawn Tennis. Román Sliva, Carlos Donzelli, Inés “Teté” Banus y Marcelo Ustarez son personajes del club del Parque Sarmiento que fueron distinguidos por el club. “Campeones de la Vida”, rezaba la distinción.

Los cuatro han pasado su vida jugando al tenis, y ahora cruzando la barrera de los 80, no piensan detenerse.

“Es algo extraordinario, tantos años de tenis...”, afirma Sliva, quien al igual que todos siente que el Córdoba Lawn es como su segundo hogar. “Para mí tener casi 100 años de club es algo muy bueno”, remarca Donzelli.

Marcelo Ustarez es un reconocido encordador, presente en casi todos los torneos del centenario club: “Nunca me imaginé que a los ocho años, cuando entré a una cancha de tenis, iba a llegar tan lejos. Y creo que todavía vamos a seguir jugando. Hace 70 años que no salgo de las canchas de tenis”.

Por su parte, muy activa en la organización de torneos y en el Club de Veteranas, “Teté” es una institución dentro de otra. “El club ha sido todo para mí, donde crié mis hijos, participando de cuanto campeonato había, organizando, y después el Club de Veteranas, que es como otro hijo”.

El cuerpo responde

Pero, ¿cómo se hace para jugar con tanta vitalidad un deporte que de por sí es exigente? “Mucha voluntad, mucho sacrificio. A esta edad nunca hay que bajar la garra, así se hace. Y siempre con lealtad en el campo de juego”, responde Román, dueño de un físico privilegiado.

“Todos los días hago gimnasia de 7 a 8.15, y juego cuatro días a la semana dobles, con mis amigos en el club. Siempre con jugadores que tienen 20 o 30 años menos que yo. Una hora y media, o dos, no me canso, tengo buena resistencia por la gimnasia, y no tengo problema de nada. Claro que después siempre picamos algo, la picada siempre existe”, agrega.

Carlos Donzelli aclara un punto importante: la amistad y la camaradería para disfrutar de los momentos. “Es fundamental la amistad, de todos los socios del club con los cuales he jugado singles o dobles. Son todos amigos. En veteranos he ganado varios torneos y fui número uno de Argentina y 12 del mundo. Pero después de los 80 no juego más torneos”, afirma.

Carlos también le dedicaba horas al gimnasio: “Siempre hago pesas para cuádriceps, bíceps, y hasta hace poco lo normal es que jugara los 365 días del año. Y no con cualquiera, jugaba con Manuel Albarenque, ‘Pitoto’ Giner, ‘Coyuyo’ Torresi, mucho más jóvenes que yo”.

Por su parte, Marcelo asegura que para él mantenerse bien “el tenis es fundamental”. “Tengo amigos lesionados y le dicen que paren, que dejen de jugar, y yo hago todo lo contrario. Juego a pesar de estar lesionado, sigo jugando y me da resultados. Cuando les digo a los médicos que juego tenis, me responden: ‘¡Juega tenis! Pero usted tiene 70 años’. Y tengo 81”. En su rutina “generalmente estoy jugando tres veces por semana, y después hago antes de entrar, bicicleta, elongación, y en mi casa hago los movimientos de calentamiento”. “Juego singles y dobles, lo que venga. Me gusta mucho más el single”, dice Marcelo.

Por su parte, Inés Banus cuenta: “Me hago controles, y el médico me sabe decir: ‘¿Qué quiere? Parece que tuviese 60 años ¡y su cuerpo adentro tiene 80! Tiene que disfrutar de lo que está haciendo’. Creo que todo lo he logrado porque hice deporte toda la vida”. Y “Teté” aclara: “No hago gimnasia, juego”.

No obstante, más allá de la respuesta física, todos valoran lo que significa compartir con amigos. “Haber nacido en un club, jugar a esta altura de la vida, es por encontrarme con amigas. Lo importante es estar en una cancha y poder disfrutar de tanto que nos ha dado el tenis”, aclara Teté.

“Mucho me enseñó el mismo tenis a tener caballerosidad –aporta Ustarez–. Es fundamental respetar a los contrarios, trae mucho respeto para uno mismo, sea en el club o en los campeonatos”.

Caballerosidad, amistad, respeto, camaradería. Jugar por décadas al tenis no sólo tiene que ver con un buen estado físico, sino con la salud de espíritu.