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Roland Garros, la espina de los número uno

Djokovic, que no pudo en 2015, va por la revancha. En París, siempre les cuesta a los líderes del ranking.

22 de mayo de 2016 a las 09:51 a. m.
Roland Garros, la espina de los número uno
Djokovic va por el título en esta edición (Foto: AP).

Novak Djokovic no pudo reprimir las lágrimas cuando recibió el trofeo de subcampeón de Roland Garros 2015. El gran favorito para lograr el único Grand Slam que falta en su colección sufrió una sorpresiva caída en la última final frente al suizo Stan Wawrinka. Al "número 1" del mundo se le resiste este torneo: perdió tres finales en el polvo de ladrillo de París en 2012, 2014 y 2015.

Sostenido con firmeza en la cima del ranking mundial, “Nole” llega al Abierto de Francia (que comienza hoy) con el claro objetivo de completar sus vitrinas con los cuatro trofeos del Grand Slam, algo que sólo han conseguido siete hombres en la historia del tenis.

Pero el serbio tiene un rival extra, además del español Rafael Nadal, ganador nueve veces del Abierto de París: el historial.

No fueron mosqueteros

A lo largo de la historia de los número uno, 11 que han alcanzado la cima del ranking ATP en la Era Abierta (desde 1968) han debido retirarse sin conquistar la Copa de los Mosqueteros.

El australiano John Newcombe, el estadounidense Jimmy Connors, el sueco Stefan Edberg, el alemán Boris Becker, el estadounidense Pete Sampras, todos reyes en sus respectivas temporadas, no han podido alcanzar la gloria en París. No son nombres de pocos quilates, pero la roja arena de Roland Garros, el escenario de los gladiadores, los privó de ganar el Grand Slam.

A ellos hay que sumarles a otros a los que les faltó alguno más que el Abierto francés: el estadounidense John McEnroe (no ganó tampoco Australia), el sueco Mats Wilander (sólo ganó Wimbledon), el australiano Pat Rafter (celebró en el US Open), el ruso Marat Safin (ganó Australia y el US Open), el australiano Lleyton Hewitt (conquistó Wimbledon y el US Open), y el estadounidense Andy Roddick (ganó el US Open).

Todos han sido grandes campeones, pero no han podido con los especialistas del polvo de ladrillo y se han quedado en el umbral. Los que llegaron hasta la final y vieron esfumarse el sueño del Grand Slam fueron Edberg y el propio Djokovic.

Lo del sueco fue para psicólogo: llegó a la final de París como tercer preclasificado y debió enfrentar a un juvenil de 17 años y de ojos achinados, que hacía de su movilidad su principal virtud. Tras un extenuante partidos a cinco sets, Michael Chang se convirtió en el más joven ganador de un Grand Slam.

Los pronósticos

Tal vez sea la superficie lenta, los largos partidos a cinco sets, el cruce con rivales que devuelven siempre una pelota más o la pérdida de efectividad de algunos golpes como el saque, lo cierto es que en Roland Garros los pronósticos suelen derrumbarse.

El serbio tiene la gran chance de ser el primer hombre en casi medio siglo que gana cuatro Majors consecutivos. Ni Roger Federer (ausente esta vez), ni Nadal, ni Sampras, ni Björn Borg han podido lograrlo. El último que ganó el Grand Slam fue Rod Laver, en 1969.

Djokovic ganó Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos el año pasado, y el Abierto de Australia en enero, por lo que tiene la posibilidad de lograr un “Nole Slam”.

No será fácil. En París, los pronósticos suelen derrumbarse.