Roland Garros: aquella revelación llamada Clarisa Fernández
En París 2002. Hace 10 años, la cordobesa compartía las “semis” del Grand Slam con las tres mejores tenistas del planeta.
“Cuando empecé a jugar contra Venus Williams y me tocaba sacar, cuando iba a impactar veía que la gente se movía, no era cielo, sino gente. En los estadios que había jugado, si bien eran grandes como el Suzanne Lenglen, no eran tan altos como el Philippe Chatrier. Eso me resultó incómodo y molesto hasta que pasaron unos games y me pude adecuar”.
Así de joven e inexperimentada, pero así de ambiciosa y determinada era Clarisa Fernández, la cordobesa que en 2002, a los 20 años, hace exactamente una década, irrumpió en las semifinales de Roland Garros para dejar su nombre grabado en la historia.
Aquel año, Clarisa daba sus primeros pasos en el circuito mayor. Venía de jugar clasificación en grandes torneos (Abierto de Australia, Roma, Madrid) y llegó a París en el puesto 87° del ranking WTA.
“Cuando entraba a la cancha, entraba de perdedora. Las ganadoras eran (la belga Kim) Clijsters y (la rusa Elena) Dementieva. Pero venía jugando bien, sobre todo las semanas anteriores y sentía mucha confianza. En esos partidos iba pensando en el game a game y no ‘futurizar’ el resultado me hizo estar en cada punto y borrar la cara de la contrincante”, recuerda.
Ganó dos partidos sin transpirar antes de su prueba de fuego: Clijsters, cuatro del mundo y finalista en 2001. Pero Clarisa le dio una lección y la venció por 6/4 y 6/0. Sorpresa que se repitió ante Dementieva, 15ª en el mundo. Luego superó a Paola Suárez, y finalmente llegó a semifinales, donde cayó ante la dos del mundo, Venus Williams, por 6/1 y 6/4.
“Es un recuerdo muy lindo. En el tenis es lo más destacado que hice, porque una ‘semi’ en un Grand Slam es muy importante. Los recuerdos son emociones muy fuertes. Apenas tenía 20 años y era todo nuevo para mí, entonces me sorprendió de buena manera y sentí que estuve a la altura. Fue algo muy lindo a lo que pude llegar”.
En esa “semi” estaban la uno del mundo, Jennifer Capriati; la dos, Venus Williams; la tres, Serena Williams; y Clarisa. Con 20 años había dejado de ser la cenicienta de París.

