Roger Federer le ganó a Juan Martín Del Potro y se quedó con la revancha
El mejor tenista de todos los tiempos se quedó con el segundo partido exhibición que animó con el argentino en Tigre. Fue por 6-4 y 7-6, en algo más de una hora de partido.
Pasó Roger Federer por el país y, acorde con su dimensión de leyenda, no será olvidado. Las exhibiciones frente a Juan Martín del Potro, realizadas en un estadio montado especialmente en el partido de Tigre (Buenos Aires), brindaron sólo el aspecto tenístico de un visitante ilustre que ayer se dio otro de sus gustos: jugar al fútbol-tenis en el mítico estadio de la Bombonera.
Visitar la Boca fue parte de sus pedidos previos a la visita al país, que incluyó además conocer las Cataratas del Iguazú, comer buenos asados y probar el reconocido vino argentino. No obstante, el suizo se sorprendió por la recepción que miles de argentinos le brindaron en estos días. Todo en el medio de dos partidos, que como casi siempre ocurre en una exhibición, terminó con una victoria por lado para dejar a todos felices. Este jueves fue Federer el que ganó su partido por 6/4 y 7/6.
En la Boca, con la "10". El suizo disfrutó el fútbol-tenis con el ex goleador del seleccionado argentino, Gabriel Batistuta, y el propio Del Potro entre otras figuras. Y recibió la camiseta número 10 xeneize.
Federer, actual número dos en el ranking mundial y considerado por muchos como el mejor tenista de la historia, arribó pasadas las 13 al estadio de Boca, recibió un carné simbólico de socio del club, y también recorrió las instalaciones y el museo de la entidad de la Ribera. Minutos más tarde salió al campo junto a Del Potro, Batistuta, el titular xeneize, Daniel Angelici, y el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
Con su habitual simpatía y cordialidad, Federer disfrutó cada instante dentro del césped. En el primero de los minipartidos, Federer hizo dupla junto a Del Potro, mientras que del otro lado jugaron Batistuta y el polista Adolfo Cambiasso, en tanto que luego ingresó Sebastián Battaglia y Rolando Schiavi.
Finalizado los dos informales partidos, Federer, Del Potro y Batistuta posaron con las camisetas de Boca que les entregó Angelici. Federer lució feliz la tradicional azul y oro con el número 10 y su nombre estampado en el dorso, mientras que el tandilense recibió la casaca nueve, la que hasta hace poco vestía su amigo Martín Palermo.
Una jornada completa. Los miles de espectadores que asistieron al partido de tenis estuvieron temprano en el predio del estadio, y soportaron otra jornada de intenso calor.
Unas pequeñas paletas negras con la cara del suizo Roger Federer permitieron que miles de fanáticos se “aseguraran” un poco de aire fresco, mientras que otros hacían largas colas para jugar al mini-tenis como horas antes lo habían hecho los tenistas en la Bombonera.
Después, al caer la tarde, y tras el tango bailado por Valeria Archimó e Iñaqui Urlezaga, Roger Federer y Del Potro salieron a cumplir con el último acto del espectáculo.
En la cancha hubo destrezas y sutilezas, peloteos extensos y aplausos. Passings y, un par de “gran willy” de parte del suizo, como si hiciera falta para terminar de conquistar la afición en la tierra del legendario Guillermo Vilas.
Federer se despidió dejando el brillo y el carisma que sólo dejan los grandes, al nivel de otras figuras internacionales como Messi, Madonna, Roger Waters o Ricky Martin. Y, claro, no será olvidado.

