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La historia a los pies de Roger Federer

Torneo de Wimbledon. El suizo venció al escocés Andy Murray, se coronó por séptima vez en La Catedral y hoy recuperará el número uno del mundo. A los 30 años demostró por qué es considerado el mejor tenista de todos los tiempos.

09 de julio de 2012 a las 12:03 a. m.
Fabián Sacarelli
La historia a los pies de Roger Federer
El suizo agiganta su leyenda y ratifica que es el mejor de todo los tiempos. (Foto: AP)

¿Por qué sigue jugando Roger Federer, el tenista más ganador de la historia? ¿Es su hambre de gloria lo que lo impulsa a seguir rubricando récords en el libro del tenis? ¿Es su talento siempre encendido, impulsado por una técnica exquisita y una ambición inagotable? "Simplemente se siente maravilloso", dijo Roger al levantar la Copa de campeón de Wimbledon, la cuna del tenis.
Lo cierto es que Federer, ganador ayer por séptima vez en el centenario Abierto británico, volvió a dejar su sello en La Catedral. Y si bien privó a los organizadores del Grand Slam de izar la bandera británica por ser un campeón local (un británico no gana en el All England Tennis Club desde Fred Perry en 1936), el público terminó aplaudiendo de pie el triunfo de "su majestad" sobre el escocés Andy Murray por 4/6, 7/5, 6/3 y 6/4, en 3h20m de juego.
Así el suizo extendió su propia leyenda. Con las siete conquistas en el All England, igualó la marca del estadounidense Pete Sampras y el inglés William Renshaw (jugador de la década de 1880, pero lo hizo en una época en que al campeón defensor se le daba un pase a la final del siguiente año); y por otra parte, recuperó el número uno del mundo, puesto que había perdido a manos de Rafael Nadal el 24 de mayo de 2010.
Pero limitar el triunfo del suizo en el All England a su 17° Grand Slam (otro récord), o a su séptima corona en el césped de La Catedral, sería minimizar la carrera del más grande tenista de todos los tiempos. Un jugador que superará la semana próxima al estadounidense Pete Sampras como el tenista con más semanas como número uno del mundo (hoy lo igualará con 286 semanas) en toda la historia, sin señalar que ya tiene el récord de semanas consecutivas en la cima del ranking.
La hazaña de Federer, que lo equipara a los más grandes deportistas de la historia, una especie de Michael Jordan en básquetbol o Diego Maradona en fútbol, no sólo exhibe el tenis de los elegidos desde 2003, cuando ganó su primer Wimbledon, sino que nueve años después, con casi 31 años (el 8 de agosto los cumple), y algunos "achaques" en las espalda, volvió a coronarse en el mítico All England de Londres.
Es que el suizo le lleva nada menos seis años a Novak Djokovic y cinco a Rafael Nadal, sus ahora escoltas en el ranking mundial, una diferencia que no sólo podría traducirse en mayor velocidad o potencia, sino además en un desgaste menor del físico. Es que la condición de Federer de jugar hasta las instancias finales hubiese terminado con el físico de cualquier otro jugador. Pero su enorme facilidad para jugar, la economía de su juego, su capacidad para imponer su tenis, pero sobre todo su permanente búsqueda de la superación, lo han llevado a encaramarse otra vez a lo más alto del tenis mundial, cuando algunos pesimistas lo daban apostando las últimas fichas de su carrera.
Tras su victoria, el suizo destacó a varios deportistas como "inspiradores" para él, entre ellos el tenista estadounidense Pete Sampras, el basquetbolista Michael Jordan, el golfista Tiger Woods y el piloto italiano Valentino Rossi. "He logrado mucha inspiración de otros grandes atletas de otros deportes. Eso me ha ayudado a continuar adelante, a tratar de llegar cada vez más lejos", indicó.
Y lo ha logrado. Más que ningún otro. Roger Federer ha logrado que la historia del tenis se incline a sus pies, pero mientras aún está vigente. Por eso sigue jugando, y por eso es el mejor de todos.

Confianza. A los 30 y con familia. "Nunca dejé de creer. Empecé a jugar más, incluso a pesar de que tengo una familia –dijo Federer, a punto de cumplir 31 años y padre de gemelas–. Todo salió bien. Paso por un muy buen momento, tengo mucha confianza". El suizo reconoció que este retorno es "especial" porque "hubo momentos duros en el último par de años". Y disparó: "Siempre hay altibajos en la carrera de cualquiera, pero estuve cerca de ganar en varias ocasiones. Aun así, entiendo que muchos quisieran ser los primeros en decir que se había iniciado el declive de mi carrera". Malas noticias para ellos: Roger está vigente.