La fuerza de la hinchada argentina en la final de la Copa Davis
Dos mil argentinos tiñeron La Cartuja de albiceleste y hacen sentir al equipo de "Tito" Vázquez como si fuese local. Algunos fanáticos tuvieron inconvenientes para llegar al estadio.
El enfrentamiento entre España y Argentina en busca de la Ensaladera sobrepasó el duelo de la pista a la grada, donde el colorido albiceleste pujó con fuerza por hacerse notar y superar al poderoso aliento encarnado.
Algo más de dos mil argentinos apoyan al conjunto de Modesto "Tito" Vázquez en el estadio de La Cartuja, que ha repartido a los espectadores entra las zonas visibles, una vez habilitado el estadio en un recinto cubierto, tal y como exige la normativa de la Federación Internacional para las finales de la Copa Davis.
El aliento albiceleste es incesante. Como si de un estadio de fútbol se tratara, las gargantas argentinas procuran elevar el ánimo de sus raquetas, de nuevo boca abajo tras perder los dos partidos de individuales del viernes.
No causó fatiga en ellos las derrotas de la primera jornada. Se aferran al resto de la final, con cánticos elocuentes entre punto y punto. Con las voces altas, como un gol, en cuanto David Nalbandian y Eduardo Schwank rompían el servicio de los tenistas españoles.
La grada se agitó desde el principio. Sobre todo al comienzo, cuando el árbitro, el portugués Carlos Ramos, tuvo que advertir a los aficionados de ambos equipos, que extendieron su aliento más allá de lo permitido, invadiendo el tiempo del saque.
Cerca de 27.000 personas ocuparon las gradas del recinto de La Cartuja, olvidados los contratiempos del día inicial, cuando el agua sorprendió y su fuerza sobrepasó la cubierta. Nada que ver con el sábado. De luz radiante y calor en el ambiente además de en la grada.
La protesta de unos pocos seguidores ubicados en el más allá del fondo norte se entremezcló entre el estímulo popular. Se hicieron notar, no obstante. Con pancartas de "El tenis y la Federación no es la afición" o "Federación escucha a la afición" pretendieron reivindicar su descontento. Fue efímera la protesta, en el transcurso del primer parcial. Cuando Argentina se acomodaba en la pista para ganar su primer punto.
Problemas para llegar al estadioLos espectadores de la final de la Copa Davis que disputan Argentina y España tuvieron grandes inconvenientes para arribar hoy al Estadio Olímpico La Cartuja por la falta de transporte público en la ciudad de Sevilla.
Entre los más complicados estuvieron los hinchas argentinos ya que les resultó casi imposible encontrar taxis y la mayoría protestó por la falta de respuesta y compromiso de las empresas de "Radio-Taxis", que en muchos casos prometían cumplir con el servicio y nunca se hicieron presentes.
Ante la desesperación de no conseguir un medio de trasporte (hubo también problemas con los colectivos urbanos) algunos espectadores hasta llegaron a optar por un carruaje tirado por caballos, como los que venden paseos por los bosques de Palermo.
Precisamente, en este atípico sistema de transporte, se lo pudo ver, por ejemplo, al ex gerenciador de Racing Club Fernando Marín rumbo al estadio.

