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Gustavo Fernández crece sin límites

En el Mundial de tenis en silla venció al japonés Kunieda, uno del mundo, y su figura brilla en el deporte adaptado.

24 de mayo de 2013 a las 08:31 a. m.
Gustavo Fernández crece sin límites
Gustavo Fernández crece sin límites. (Foto: Martín Baez)

La vida de Gustavo Fernán­dez siempre fue diferente. Ni mejor ni peor, diferente. Lo fue cuando un infarto de médula, que sufrió al año y medio de vida, lo obligó a desandar su camino en silla de ruedas. También cuando de adolescente se hizo tenista y pronto empezó a destacarse a nivel mundial. Ayer ese camino lo llevó a derrotar, por primera vez, al ­número uno del mundo, el ja­ponés Shingo Kunieda, en el marco de la Copa del Mundo de tenis adaptado. Sí, Gustavo es diferente.

En el Alí Bey Club Manavgat, en Antalya (Turquía), el riotercerense de 19 años doblegó al mejor jugador del circuito por 7/5, 4/6 y 6/3, aunque su victoria no impidió que perdiera el equipo argentino por 2-1 ante los nipones. “Tan cerca de la sorpresa... pero no se pudo. Perdimos el dobles 6/3, 6/2 contra Japón, después de luchar casi 5 horas. Mañana (por hoy), Polonia. Hoy me di el gusto de ganarle al mejor de todos los tiempos, al uno del mundo. Vi que puedo, ¡y a 10 días de Roland Garros!”, contó desde Turquía.

"Hoy me di el gusto de ganarle al mejor de todos los tiempos, al uno del mundo. Vi que puedo, ¡y a 10 días de Roland Garros!", apuntó Gustavo.

“Me sentí muy bien, dependió siempre de mí, y cuando pude sacar la ventaja de 5-3 en el tercero, no la desaproveché”, agregó el cuatro del mundo.

Luego, la derrota del doble Fernández-Oscar Díaz frente a Kunieda-Takashi Sanada impidió que Argentina terminara primera en la zona, que además compartieron con Estados Unidos. Hoy (a las 4, hora argentina), les tocará enfrentar a Polonia en la semifinal por el quinto al octavo puesto.Enfocado en París. Este triunfo será una gran motivación pensando en Roland Garros. Desde chico, cuando se inició en el tenis de la mano de Ivanna Madruga, su ilusión fue ser el mejor del mundo. Y no le llevó mucho tiempo demostrarlo. Ahora ya está entre los cuatro mejores en mayores y el Grand Slam de París, que empieza el 4 de junio próximo, es su meta inmediata.

A pesar de ser una familia con fuertes raíces en el básquet (su padre Gustavo ganó cinco Ligas nacionales, y su hermano Juan Manuel juega profesionalmente en Italia), Gustavo se ­inclinó temprano por el tenis. “Empecé en una cancha de padel hasta que pasé a la cancha grande. Jugué al básquet, pero cuando arranqué con el tenis me gustó y vi la posibilidad de realizarlo en alto rendimiento”, supo comentar.

Los resultados llegaron pronto, pero las verdaderas referencias las dio al convertirse en el número uno del mundo junior a los 17 años. Hoy ya tiene victorias sobre los tres mejores del mundo, y sus ambiciones son cada vez más altas.

Tanto es así que Stuart Lieberman, editor de la web oficial del Movimiento paralímpico, lo consideró uno de los 15 deportistas que dejarán su marca en el deporte adaptado: “Lo vengo diciendo desde hace un año ya pero déjenme repetirlo una vez más. Está naciendo una estrella, ahora número 3 del mundo en el ranking mundial de la ITF, es el próximo gran nombre en el deporte paralímpico”.

Sí, la vida de Gustavo Fernández es diferente. Por su capacidad para llevar adelante sus sueños, y porque al desandar su camino, está anunciando que dejará una huella en el deporte paralímpico mundial.