Del Potro y un final de película en los Juegos de Río
El tandilense tuvo un torneo increíble y se llevó la medalla de plata. Recuperó su nivel y vivió una final intensa, que no la ganó, pero valió oro. Crónica de un domingo inolvidable.
En una semana llena de emociones, Juan Martín Del Potro escribió en Río de Janeiro la mejor historia posible de su vida. Y el capítulo final lo tuvo enfundado en la Bandera argentina, recibiendo una ovación y mostrando, feliz, la medalla de plata que ganó en los Juegos Olímpicos 2016.
Porque aunque el cierre de esta historia no haya tenido para él un broche de oro, la imagen final lo tuvo como único protagonista y dueño de todos los aplausos, las lágrimas, las emociones... Esa, sin dudas, fue la mejor despedida que hubiera imaginado.
Con Andy Murray (el dueño del oro que lo venció en la final 5/7, 6/4, 2/6 y 5/7 en la final) y Kei Nishikori (de bronce) fuera de escena, el tandilense tomó el estandarte nacional y regresó al campo de juego donde venció a Novak Djokovic en primera ronda y a Rafael Nadal en semifinales para recibir el último aplauso de un público que le dio todo su apoyo en su camino a un torneo histórico.
Porque de pensar en el retiro por culpa de una lesión en la muñeca izquierda, pasó a reencontrase con su mejor nivel y superar su performance olímpica, que lo llevó del bronce de Londres 2012 a la plata en Río. Lo que le permite igualar, además, lo hecho por Gabriela Sabatini en Seúl ‘88.
Para ganar la medalla de plata dejó en el camino a Novak Djokovic, Joao Sousa, Taro Daniel, Roberto Bautista-Agut y Rafael Nadal. Un derrotero que hasta lo llevó a jugar 6 horas 50 minutos en casi 25 horas, con dos partidos de singles y uno de dobles.

Capítulo finalPero sin dudas, el capítulo final fue el más especial. Y fue más o menos así: 16.51, ingreso a la cancha central del Estadio Olímpico de Tenis; 17.02, primera recepción y 17.03, primer punto ganado. A las 17.06 empieza a hacer su participación el público con un "vamos, 'Delpo', vamos" que ensordece el estadio.
Retoma con: 17.08, su primer saque; 17.09, primer punto de smash y a las 17.13, primer drive ganador. El primer ace llega a las 17.16.
La hinchada le grita en contra, Murray quiebra una vez, el de Tandil retribuye gentilezas. Vuelve el suspenso: su rival gana dos games seguidos.
Contexto: cae la noche en Río, los brasileños gritan "let´s go, Andy. let's go" y los argentinos les silban.
A las 18.17, Juan Martín pierde el primer set de la final olímpica. A las 18.25, con el marcador en contra, muestra su primer gesto serio de cansancio y se apoya en la red, buscando una ayuda externa para sostener sus piernas. Su primer set ganado llega a las 19.10; el segundo perdido, a las 19.53.
La tensión aumenta. El cansancio también. El argentino está obligado a ganar el cuarto parcial. Tiene el servicio para hacerlo, pero no lo logra. Son las 20.44. El público lo aplaude de pie.
A las 20.55 se achican las posibilidades: si pierde el game, pierde el oro. Los argentinos gritan por “Delpo” y ahora los que silban son los locales.
Levanta una break a las 21.02 pero pierde en el segundo a las 21.04.
Se le fue el partido y se le fue el oro. Él se sienta y vuelve a llorar.
A las 21.28 la voz del estadio anuncia: “Medalla de plata, representando a Argentina, Juan Martín Del Potro”.
La música aporta emoción a la imagen. Él tiene su premio, se sube al podio y en el estadio sólo se escucha su nombre envuelto en una gran ovación.
La emoción le gana de mano otra vez y dice: “La medalla de plata significa un oro para mí. Es más de lo que soñé”.
Fin.


