Del Potro respetó los procesos
Ayer, en la lejana Bangkok, el tenis argentino recuperó a quien será, seguramente, el principal representante en el circuito ATP en los años que se avecinan. No hay muchos tenistas argentinos de su jerarquía, capaces de ser protagonistas en las principales competencias del mundo. Frente al retroceso de la Legión en los últimos meses, Juan Martín del Potro apunta a ser el sostén de los logros en el circuito hasta que llegue el recambio y aparezca una nueva camada.
Del partido de ayer no había que esperar demasiado. Ocho meses de inactividad es mucho para cualquier deportista y es evidente que, si bien sus golpes tienen memoria, le faltan el ritmo de partidos y los ajustes necesarios para volver al nivel exhibido a fines de 2009, cuando ganó el US Open.
Lo más significativo es que “Delpo” está nuevamente en carrera tras un prolongado proceso de lesión, rehabilitación y preparación. Que en este partido no haya sentido dolores en su muñeca es quizá el aspecto más importante. Es habitual que cuando un tenista regresa pueda sufrir lesiones por la misma falta de actividad. Por eso, si Del Potro logra mantenerse activo y “sano”, no tardará en recuperar su mejor nivel.
Por otra parte, su mente irá eliminando cualquier secuela de la lesión y se animará a exigirse a medida que lo exijan. En estas circunstancias hay que ser respetuoso de los procesos, y volver a ser el mismo de 2009 llevará el tiempo lógico de adaptación a la velocidad y reacción de los mejores.
Lo logrará jugando mucho y contra rivales exigentes. Cuando lo haga, el mejor Del Potro aparecerá otra vez

