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Copa Davis: sólo se trata de convivir

Nalbandian, “Delpo” y “don Tito”. Argentina ganó por 4-1 a Rumania, pero lo mejor es que se limaron asperezas en la interna del equipo. Si se suma Del Potro, hay chances de ganar la Davis.

07 de marzo de 2011 a las 11:40 a. m.
Fabián Sacarelli (Enviado especial a Buenos Aires)
Copa Davis: sólo se trata de convivir

Antes de que se decretara el triunfo frente a los rumanos, había serenidad en el campamento argentino.

Se notó en la actitud de los jugadores y del cuerpo técnico, en los entrenamientos sin misterios y en la química entre los protagonistas en cada partido.

Y se tradujo en el resultado final: una paliza 4-1 en Parque Roca, escenario que comienza a ganarse su propio espacio en los libros del tenis argentino.

Un panorama muy distinto a los entredichos que surgieron tras la derrota en Lyon, ante Francia, en las semifinales de 2010. Aquella vez hubo cruces entre el cordobés David Nalbandian y el capitán Modesto "Tito" Vázquez, que no hicieron más que reflejar el mal clima interno que se intuía, pero que hasta ese momento no había tenido manifestaciones concretas.

A limar asperezas

Un diálogo entre Nalbandian y Juan Martín Del Potro (coincidieron en el vuelo Auckland-Buenos Aires, en enero), en la que el tandilense le expresó al cordobés su predisposición para jugar la Davis, comenzó a limar asperezas.

¿Qué se dijo? "Eso queda entre nosotros", se excusó el unquillense. Sin embargo, no fue una charla extensa.

Duró unos 20 minutos en los que David le consultó sobre el estado de su lesión en la muñeca. Del Potro le manifestó que aún sentía molestias, pero que quería hacer la gira sobre cemento por Estados Unidos para recuperar confianza.

Además, que si le iba bien le gustaría sumarse al equipo. Pero antes le solicitó al capitán ausentarse en esta primera serie. Y estuvieron de acuerdo.

Luego hubo un encuentro rápido pero cordial en el ATP de Buenos Aires, el mes pasado, entre "Tito" y el unquillense, en el que el capitán le aseguró a David que estaba en el equipo, con muestras de llevar ambos una respetuosa relación.Las partes disociadas desde aquella final perdida ante España en Mar del Plata comenzaron a acercarse en las últimas semanas, y eso se notó en la tranquilidad del equipo.

"Sentí una química especial estos días. Estoy orgulloso de los muchachos por cómo se prepararon, y porque cada uno ganó su punto", elogió el capitán antes de los singles de ayer, en una señal de conformidad.

Por su parte, Juan Chela sumó su punto de vista y expuso: "Todos debemos tirar para el mismo lado. Si ganamos la Davis, va a ser un logro de todos".

Así las cosas, y con otros tres integrantes del equipo con perfil bajo y presencia incondicional (Juan Mónaco, Chela y Eduardo Schwank), Argentina encara una competencia esperando que sus dos principales raquetas estén en condiciones para las próximas series.

Nalbandian es el líder del equipo y el principal referente para el público. Se lo ganó en los últimos años, pero lo acentuó con el gesto de terminar el partido del viernes jugando desgarrado en el aductor izquierdo.

¿Qué puede pasar en julio? Antes hay que ver si la muñeca le sigue molestando a Del Potro y si quiere arriesgar, y si Nalbandian llega recuperado de sus lesiones y de una muy posible operación de la hernia. Pero con ambos en condiciones, parece imposible que no ocupen los singles, cuando no son muchos los equipos en el mundo que pueden contar con dos raquetas de esa jerarquía.

El cordobés está convencido que para ganar la Davis, "Delpo" tiene que estar. Entonces, sólo se tratará de convivir y concentrarse en el único objetivo que beneficia a todos: la centenaria ensaladera.