"Argentino, maricón": así se vivió en Río la victoria del Del Potro contra Djokovic
Del Potro venció con autoridad al número uno Djokovic, pero en las tribunas sufrió con los hinchas brasileños. “Fue la victoria más importante de mi carrera”, dijo.
Él recibió un abucheo cuando entró a la cancha; su rival, una ovación. Su raquetero era el de siempre; el de su rival decía “Sorte” (suerte) con una identidad muy brasileña. A él le gritaron “argentino maricón”; a su rival, sólo elogios.
Pero si Juan Martín del Potro pudo tomarse con calma el quedarse encerrado 40 minutos en un ascensor y hasta sacarse una foto, cómo no va a poder sobreponerse a todo un estadio en su contra para vencer Novak Djokovic en la primera ronda de Río 2016.
“Después de todo lo que he luchado para volver a jugar al tenis, no puedo creer el nivel que tuve”, dijo el gran ganador de la noche, visiblemente emocionado.
El tandilense, que comenzó el día de la peor manera por un corte de luz, lo terminó con “una noche soñada”.
Porque aunque el sorteo lo cruzó con el mejor del mundo de entrada, le quitó al serbio la posibilidad de ganar su primera medalla de oro olímpica al imponerse 7/6 y 7/6.
Y lo mejor es que exhibió un nivel de juego altísimo, y ahora cotizan en alzas sus esperanzas olímpicas.
“A nivel emocional, esta fue la victoria más importante de mi carrera. Fueron dos horas y media de mucha intensidad, de mucha felicidad, en las que sentí que pude volver a jugarle de igual a igual al mejor del mundo”, valoró “Delpo”.

Lo que vieneAhora, se enfrentará con el portugués Joao Souza (14) en su camino para subirse otra vez al podio, como lo hizo en Londres 2012 cuando ganó la medalla de bronce, justamente, frente a "Nole".
“Por suerte le volví a ganar. Pero también me tocó a mí irme con lágrimas de tristeza como ahora a él. Somos muy amigos y sé lo importante que era este torneo para él”, contó. Y en el abrazo que se dieron cuando terminó el encuentro demostraron ese afecto que se tienen.
"Delpo" reconoció que "desde la previa las expectativas eran muy altas" y agradeció el hecho de poder cumplir con lo que se esperaba de él y del partido.
Pese a tener a la mayor parte del púbico en contra, a su favor tuvo su juego, que está intacto pese a la grave lesión en la muñeca que lo marginó de las canchas 11 meses.
Esta versión olímpica del tandilense lo mostró implacable. Desde su saque, con potencia y seguridad. Y cuando le tocó defender el servicio del serbio, lo puso contra las cuerdas. Estuvo tan preciso a la hora de definir que hasta se ganó el aplauso de “Nole”.
Fue pura confianza el tandilense y, de a poco, logró que los locales no callen los gritos argentinos. Él fue el mejor de los dos anoche, y se ganó el reconocimiento. Ya sobre el final, nadie se animó a tapar el “Delpooo, Delpooo”. El tandilense lo tuvo totalmente merecido.

