Temas del día:

Argentina ganó el dobles y avanzó a cuartos (el Gordo y el Flaco)

Juan Ignacio Chela y Eduardo Schwank superaron por 6-2, 7-6 y 6-1 a la pareja rumana y consiguieron el tercer punto necesario para liquidar la serie.

06 de marzo de 2011 a las 12:31 a. m.
Fabián Sacarelli (enviado especial a Buenos Aires)
Argentina ganó el dobles y avanzó a cuartos (el Gordo y el Flaco)

Uno tiene 31 años, nació en Ciudad Evita (Buenos Aires) y en el ocaso de su carrera atraviesa su mejor momento. El otro tiene 25, es de Roldán (Santa Fe), y jugó ayer su primer partido como local en Copa Davis. Ellos, Juan Ignacio Chela, el más veterano, y Eduardo Schwank, quien vivió sus primeras sensaciones en Parque Roca, chocaron sus pechos al ganar el punto del doble y darle la victoria a Argentina sobre Rumania por 3-0, en la serie por la primera ronda del Grupo Mundial.

Juntos en el doble son la conjunción de dos generaciones que buscan, aún en una etapa de transición, ganar la ensaladera. Ambos tienen perfil bajo, carácter humilde y casi siempre salen del foco de atención y las polémicas cuando se habla del equipo. Y aunque no son de gestos tribuneros ni puños apretados, ayer respondieron con creces.

“El Flaco” fue uno de los legionarios de la primera hora, allá por 2000 cuando el equipo rondaba la Zona Americana y varias veces jugó gratis por el país. Fue incluso uno de los antecesores de la camada que ganó todo en la década pasada. No brilló en juveniles, pero se integró bien a la generación que después vino con Mariano Zabaleta, Mariano Puerta y Guillermo Cañas.

En la Davis debutó en 2000 y jugó regularmente entre 2002 y 2003. Disputó 11 series y tiene un récord de 8-5 en singles. El de ayer fue su primer grito en dobles, ¡y qué grito!

Tras una larga ausencia de dos años (su última serie fue en febrero de 2009, ante Holanda), en la que se dedicó al circuito y ganó dos títulos (Bucarest y Houston en 2010) y llegó a la final en Buenos Aires este año, Chela volvió al equipo para apuntalar los singles frente a una declarada lesión de Nalbandian.

“Estoy muy contento de estar de nuevo en el equipo. Viví grandes experiencias en la Davis como la final contra Rusia (2006), porque disfruté estar en una final después de 25 años”, dijo.

Su compañero fue “el Gordo” Schwank, que ayer se comió la cancha en Parque Roca en su primera presentación en Buenos Aires. El tenista de Roldán, quien llegó a ser el dos del mundo en juniors y pegó el salto profesional dirigido por Javier Nalbandian, se ganó un lugar con buenas actuaciones en el dobles, sobre todo la que tuvo al llegar a semifinales en Wimbledon (con Chela), y con el punto ante Rusia en Moscú en 2010, en dupla con el marplatense Horacio Zeballos.

El santafesino arrancó en esto de la Davis el año pasado. Había jugado tres singles y los había perdido a todos hasta que integró ese doble en Moscú que le dio un lugar en esta serie. Éste era su debut frente al gran público y se ganó el respeto.

“Creo que hay muchos jugadores, algunos que incluso no están jugando, que han estado en la Davis y hay que acordarse de todos. Si tiramos para el mismo lado y nos apoyamos, sería un premio para todos ganarla. Deberíamos tener todos el mismo objetivo”, expresó Chela tras el triunfo. Schwank asintió.

Es el deseo de dos jugadores que, con perfil bajo y disposición ciento por ciento, siempre estuvieron incondicionales para “coparse” con la Davis.